
La crisis educativa de Tierra del Fuego dejó de ser un conflicto circunstancial para convertirse en una postal del deterioro de la gestión provincial. Docentes sostienen desde hace 20 días un acampe en reclamo de respuestas salariales, mientras las medidas de fuerza afectan la continuidad de las clases. Después de casi siete años de gobierno, Gustavo Melella enfrenta uno de los indicadores más contundentes de su administración: un sistema educativo atravesado por conflictos recurrentes y una negociación salarial que no logra encontrar una salida.

































