Caída significativa en el precio de la soja y sus derivados en el mercado internacional

La cotización de la soja en Chicago experimentó una baja de US$ 15 durante la última semana, afectando también al aceite y la harina, productos clave en las exportaciones argentinas.
Economía06/11/2026PoloSurPoloSur

La cotización de la soja en el mercado de Chicago, considerado el principal referente a nivel global, registró una fuerte caída, al igual que sus subproductos, el aceite y la harina, que son de vital importancia para las exportaciones de Argentina. En concreto, el precio de la oleaginosa descendió US$ 15 desde el viernes anterior, lo que representa una disminución del 3,3%, situándose en US$ 438,6 por tonelada, alcanzando así valores mínimos en un período de dos meses y medio.

En lo que respecta al aceite, la caída fue aún más pronunciada, con una pérdida de US$ 80,25, equivalente a un 5,5%, lo que dejó su precio en US$ 1372,57 por tonelada, una cifra que no se había visto desde febrero. Por su parte, la harina de soja también experimentó una merma, aunque menor, de US$ 6, lo que representa un 1,7%, alcanzando un valor de US$ 351,85 por tonelada.

En el ámbito local, las cotizaciones mostraron un comportamiento diferente. La soja disponible vio un ligero aumento, pasando de US$ 350,1 a US$ 351,8 por tonelada, mientras que la posición de mayo de 2027, correspondiente al momento de la cosecha, cayó de US$ 345 a US$ 339,3 por tonelada.

Las principales causas que explican esta caída en los precios son dos: en primer lugar, la entrada de una cosecha estadounidense muy abundante, y en segundo lugar, una combinación de la disminución del precio del petróleo, que impacta negativamente en el aceite, y la devaluación del real brasileño, que otorga mayor competitividad a la mercadería de Brasil.

"En soja, el principal factor es la presión estacional de la cosecha estadounidense. El ingreso de mercadería al circuito comercial impacta negativamente en las cotizaciones", comentó Luciana Bilbao, analista de la consultora Gestor Max, en diálogo con Clarín Rural. Además, Bilbao destacó que "las estimaciones de elevada producción sudamericana, particularmente de Brasil, que podría superar los 180 millones de toneladas, constituyen una variable central para el mercado internacional".

No obstante, Bilbao subrayó un aspecto fundamental: "No se está frente a un mercado que ha perdido todo lo ganado durante el año, sino ante una corrección importante respecto de los altos valores alcanzados en los últimos meses, que eran producto, principalmente, de factores geopolíticos. Con el avance de las cosechadoras, vuelven a tallar los fundamentos del mercado".

En relación a los subproductos, la analista de mercados y asesora financiera Mariela Brandolin comentó que "la caída del petróleo debido a las expectativas de un acuerdo entre Irán y Estados Unidos tiene una consecuencia directa en el aceite de soja y el maíz, en lo que respecta a los biocombustibles". Esta situación se ve agravada por otros factores del mercado que influyen en los precios de estos productos.

"Además, la victoria de Lula en Brasil y la devaluación del Real han representado otro golpe bajista para la soja, ya que se anticipa un incremento en las ventas por parte de los productores brasileños. Finalmente, la disminución en los precios del aceite y la harina de soja conforma un combo perfecto que complica los márgenes de la industria de la soja", añadió Brandolin, subrayando la interconexión entre estos eventos y su impacto en el mercado.

En el ámbito local, como se mencionó anteriormente, la reacción no fue la misma: la mercadería disponible experimentó una leve alza de poco más de un dólar, mientras que el contrato a cosecha correspondiente a mayo sufrió una disminución de US$ 6 en su precio. Este comportamiento divergente resalta las diferencias entre el mercado internacional y el local.

"Por lo tanto, el mayor riesgo no radica únicamente en la baja de los granos, sino en la necesidad de seguir evaluando los negocios con precios que ya no reflejan las condiciones actuales del mercado. Existe la esperanza de que los precios regresen rápidamente a los niveles de septiembre-octubre", agregó Brandolin, enfatizando la incertidumbre que rodea a los productores en este contexto.

Sin embargo, la corrección se está sintiendo: "Desde una perspectiva económica, la principal preocupación se centra en la evolución de los márgenes. Una reducción en los precios, como la que se ha observado en las últimas semanas, impacta directamente en el ingreso bruto por hectárea, mientras que gran parte de los costos productivos ya están comprometidos", afirmó Bilbao, destacando la presión financiera que enfrentan los productores.

Para concluir, la especialista indicó que "de cara a los próximos meses, será fundamental seguir la demanda internacional, las perspectivas productivas en Sudamérica, la evolución de los precios locales y, con esos datos, desarrollar una gestión comercial que permita anticipar escenarios". Esta estrategia será clave para navegar los desafíos que presenta el mercado en el futuro cercano.

Fuente original: Clarín Economía.

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