
La inversión en inteligencia artificial presiona la inflación en Estados Unidos
PoloSur
La inflación en Estados Unidos enfrenta un desafío adicional, además de los efectos de la guerra en Medio Oriente, que ha generado un impacto externo. Este obstáculo proviene del interior del país: las grandes corporaciones tecnológicas están realizando inversiones multimillonarias en la creación de la infraestructura necesaria para el desarrollo de la inteligencia artificial (IA). Este fenómeno ha sido señalado por la Reserva Federal, organismos internacionales y analistas, quienes coinciden en que estos gastos a gran escala son uno de los factores que están impulsando la inflación a nivel global, con especial énfasis en el contexto estadounidense.
En el contexto de estas inversiones, se estima que entre 2025 y 2026, empresas como Meta, Amazon, Microsoft y Alphabet, la matriz de Google, se han comprometido a destinar aproximadamente 1,12 billones de dólares a gastos de capital, la inmensa mayoría de los cuales estará dirigida a la infraestructura relacionada con la IA. Este nivel de inversión es tan significativo que, según un informe de Eco3min, ajustado por inflación, supera en tres veces la suma de lo invertido en el Programa Apolo, que llevó al hombre a la Luna, el Plan Marshall, que reconstruyó Europa tras la Segunda Guerra Mundial, y el Proyecto Manhattan, que desarrolló la bomba atómica.


La magnitud de estas inversiones ha llevado a la creación del término "hyperscaler" (hiperescaladora), que se utiliza para describir a un grupo selecto de empresas tecnológicas capaces de diseñar, construir y operar enormes infraestructuras de computación a gran escala. Esta situación no solo refleja la creciente importancia de la IA en la economía, sino que también plantea interrogantes sobre su efecto en la inflación en el país. La presión inflacionaria se prevé que se extienda hasta el segundo trimestre de 2027, lo que representa un desafío adicional para la Reserva Federal, que busca mantener la inflación en su meta del 2% interanual.
Además, el miembro de la Reserva Federal, Warsh, ha indicado que no se espera un aumento de la tasa de interés en octubre y ha destacado el impacto que la inteligencia artificial está teniendo sobre la economía. En este contexto, las claves que podrían influir en el valor del dólar incluyen las elecciones en Brasil, las tasas de interés de la Fed y la inversión extranjera. La combinación de estos factores sugiere que el panorama económico en Estados Unidos seguirá siendo complejo en los próximos años.
La economista de GMA Capital, Rocío Bisang, comentó a Ámbito que el crecimiento de las empresas tecnológicas genera una demanda considerable de recursos, incluyendo infraestructura, semiconductores y energía, lo que podría provocar cuellos de botella y hacer que algunos precios aumenten.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) también se hizo eco de esta situación en la reciente actualización de sus Perspectivas de la Economía Mundial (WEO, por sus siglas en inglés), presentada hace unos días en Tailandia. En su informe, el FMI señaló que, aunque la inversión en inteligencia artificial (IA) impulsa la actividad económica, también está contribuyendo a presiones inflacionarias y a una fragilidad financiera. Se trata de un choque de demanda significativo y concentrado en el inicio del ciclo económico.
El informe del FMI detalló que el aumento del gasto en semiconductores, centros de datos, infraestructura en la nube, generación de electricidad, conexiones a la red eléctrica, sistemas de refrigeración e inmuebles especializados incrementa la demanda de bienes de capital, servicios de construcción, terrenos, energía y mano de obra calificada, y esto ocurre "antes de que se hayan materializado mejoras generalizadas en la productividad".
A pesar de que el FMI indicó que "los efectos indirectos sobre la inflación subyacente en las principales economías parecen ser limitados hasta el momento", advirtió que en aquellas economías que ya operan cerca de su capacidad máxima, un aumento en la demanda podría llevar a un incremento más generalizado de los precios en el corto plazo.
Estados Unidos es el país donde se está observando con mayor intensidad el impacto en los precios. Por ejemplo, a finales de septiembre, Lisa Cook, miembro de la Reserva Federal (Fed), mencionó que los costos de la electricidad y el agua habían aumentado aproximadamente un 5% en el último año, "lo que podría atribuirse en parte a la IA". Además, los precios de los bienes básicos, que mostraban una tendencia a la baja antes de la pandemia, ahora registran un incremento anual superior al 3%.
El presidente de la Fed, Kevin Warsh, abordó este tema en profundidad el viernes durante una presentación organizada por el FMI en Bangkok. En su intervención, Warsh reconoció que el gasto de capital relacionado con la IA está generando un shock por el lado de la demanda, antes de que pueda transformarse en un shock de oferta.
La inversión significativa en inteligencia artificial (IA) está generando presiones sobre los precios en el presente, aunque se espera que alivie la inflación en el futuro debido a un aumento en la productividad que podría resultar en deflación. No obstante, se advirtió que el trayecto hacia un crecimiento más acelerado en la productividad dentro del sector de la economía real será "muy accidentado".
En su informe, el Fondo Monetario Internacional (FMI) dejó abierta la interrogante sobre si este efecto positivo en la demanda se traducirá a largo plazo en un impacto favorable en la oferta, al propiciar un crecimiento más acelerado de la productividad.
En cuanto a la inflación en Estados Unidos, la inversión en IA podría representar un nuevo desafío para la Reserva Federal (Fed). El considerable aumento en el gasto también está complicando la situación de los bonos del Tesoro estadounidense. La fuerte volatilidad observada en las últimas semanas en los mercados internacionales de deuda soberana ha sido, en parte, provocada por el incremento del gasto de capital de las grandes empresas tecnológicas. "Las compañías tecnológicas tienen necesidades de financiamiento muy elevadas y compiten por esos recursos con el Tesoro de Estados Unidos, lo que provoca una caída en el precio de sus bonos y un aumento en la tasa", explicó Bisang a este medio.
Complementando esta visión, el economista de Portfolio Personal Inversores (PPI), Martín Cordeviola, indicó a Ámbito que uno de los elementos que están impulsando los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense es el enorme volumen de gasto que proviene de tres fuentes, tanto públicas como privadas. "Por un lado, el Estado, que gasta en prestaciones sociales y defensa. Por otro, los hogares, que están ahorrando cada vez menos. Y, en tercer lugar, los hyperscalers, que están invirtiendo cifras récord en infraestructura de inteligencia artificial. Con esa demanda agregada empujando los precios, el mercado asume que la Fed no tiene margen para aflojar, justificando los niveles actuales de tasas", detalló el experto.
Cordeviola también mencionó que, cuando alguna de estas tres fuentes muestra señales de desaceleración, los rendimientos de los bonos de Estados Unidos deben ceder. "La que está mostrando señales de fatiga esta semana es la de la IA", afirmó. Además, destacó que los rendimientos de los bonos corporativos de la empresa tecnológica CoreWeave "están bajo presión", que la facturación de Anthropic "ha pasado a ser tema de discusión" y que los fabricantes de chips están enfrentando varias caídas en sus proyecciones.
En este contexto, se observan dos tendencias contrapuestas que podrían influir en el futuro de la economía y los mercados financieros.
Bisang destacó que el aumento en los bonos corporativos y del Tesoro está provocando una desaceleración en la demanda de otros sectores de la economía estadounidense. Esto se debe a que el financiamiento se vuelve más costoso para las empresas, lo que genera un efecto de "crowding out", donde parte del capital se redirige hacia proyectos que ofrecen mejores retornos.
Este fenómeno también provoca un cambio en la composición de los fondos de inversión, ya que el capital que anteriormente se invertía en otras empresas, como bancos, aerolíneas y consumo masivo, ahora se dirige hacia los Treasuries o bonos corporativos relacionados con la inteligencia artificial, dado que ofrecen rendimientos más altos y son considerados más seguros.
"Para esas empresas, financiarse se vuelve mucho más caro y hay inversiones que no se realizan. Entonces la economía termina enfriándose", enfatizó Bisang. Además, planteó la interrogante sobre cuál de los dos efectos predominará: el aumento de precios impulsado por las inversiones en inteligencia artificial o la disminución de la demanda provocada por la reducción de la inversión en otros sectores.
Los precios de los medicamentos en Estados Unidos experimentaron un aumento del 2,4% durante el mes de septiembre, superando así la tasa de inflación general. Este incremento se produce en un contexto donde la city proyecta una inflación promedio del 2% para los próximos meses, al tiempo que se evalúa el impacto del fenómeno climático conocido como El Niño.
Por otro lado, la inflación mayorista en Estados Unidos alcanzó su nivel más alto desde el año 2022, impulsada por las tensiones derivadas de la guerra en Medio Oriente. Esta situación inflacionaria complica la tarea del expresidente Donald Trump, quien busca convencer a los votantes sobre la solidez de la economía estadounidense en medio de estos desafíos.
En el ámbito de los mercados, el dólar se mantiene estable, aunque el riesgo país continúa bajo presión al alza. En cuanto al tipo de cambio, el dólar mayorista se encamina a cerrar su tercera semana a la baja, ampliando la distancia con el límite superior de la banda. Asimismo, el dólar global se dirige hacia una caída semanal, influenciado por la venta de acciones relacionadas con la inteligencia artificial. Finalmente, se destacan factores que podrían afectar el valor del dólar en Uruguay, como las elecciones en Brasil, las tasas de la Reserva Federal y la inversión extranjera.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) intensifica sus acciones para captar dólares, mientras se evalúan las medidas económicas del nuevo gobierno de Javier Milei.
En este contexto, se observa una oportunidad en medio de la incertidumbre generada por la situación en Estados Unidos.
Fuente original: Ámbito.


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