
Un estudio de Fopea señaló que uno de cada siete mensajes del Presidente contiene expresiones despectivas y que el insulto es un eje central de su estrategia comunicacional.
Polo Sur
Las declaraciones del flamante y ya fracasado ministro jefe de Gabinete, Jorge Canals, defendiendo la necesidad de avanzar en una reforma de la Constitución provincial para “dinamizar Tierra del Fuego”, generaron una inmediata y dura reacción política. El ex diputado nacional Ricardo Garramuño cuestionó con extrema dureza al Gobierno provincial y lanzó un mensaje : “Siguen hablando de reformar la Constitución con las manos manchadas de sangre. Qué gente divorciada de la realidad”.
El posteo fue leído como una respuesta directa al discurso oficial que, en medio de una profunda crisis económica, financiera y social, vuelve a poner en agenda una reforma institucional de alto impacto político. Para Garramuño, el contraste entre las prioridades del Gobierno y la realidad que atraviesan miles de fueguinos resulta inadmisible.

Las críticas se producen en un contexto particularmente sensible, atravesado por los recientes y trágicos acontecimientos vinculados a la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF). En los últimos días, la provincia quedó conmocionada por la muerte de un paciente oncológico derivado a Buenos Aires, quien no habría recibido en tiempo y forma la medicación indispensable para su tratamiento, en medio de demoras administrativas, deudas acumuladas y falta de respuestas por parte del Estado provincial.
Si bien Garramuño no mencionó explícitamente el caso, su publicación fue interpretada como una alusión directa a ese episodio, que expuso crudamente el colapso del sistema de salud y la incapacidad del Gobierno para garantizar derechos básicos. En ese marco, la idea de avanzar con una reforma constitucional aparece, para amplios sectores, como una discusión desconectada de las urgencias reales.
Canals había señalado que no hay que “tenerle miedo a los cambios” y que una eventual reforma busca modernizar y dinamizar la provincia, aclarando que los tiempos serán definidos por el gobernador Gustavo Melella. Sin embargo, las críticas ponen el foco en una contradicción central: mientras el Ejecutivo impulsa debates institucionales de largo alcance, persisten crisis profundas en áreas esenciales como salud, obra social, energía y finanzas públicas.
La reacción de Garramuño sintetiza un malestar creciente en la sociedad fueguina, donde se multiplica la percepción de que el Gobierno prioriza la agenda política por sobre la gestión de las emergencias. La pregunta que atraviesa el debate ya no es solo constitucional, sino ética y política: ¿puede hablarse de reformas estructurales cuando el Estado no logra responder a tiempo ante situaciones donde está en juego la vida de las personas?

Un estudio de Fopea señaló que uno de cada siete mensajes del Presidente contiene expresiones despectivas y que el insulto es un eje central de su estrategia comunicacional.

Al no contar con un presupuesto aprobado por la Legislatura para este año, el Gobierno de Melella enfrenta el fracaso político total y se ve obligado a disponer la reconducción de partidas correspondientes al presupuesto 2025. Con un mes de plazo, Poderes, organismos de control y entes autárquicos deberán presentar su distribución de gastos.

La situación financiera de la obra social estatal derivó en un escenario de extrema vulnerabilidad para los pacientes crónicos. Ante la falta de fondos, las farmacias privadas cortaron el suministro de insulinas y antirretrovirales, dejando a cientos de fueguinos sin cobertura médica esencial.

Desde hace tres meses consecutivos, trabajadores del Gobierno de la Provincia que se desempeñan bajo la modalidad de locación de servicios vuelven a atravesar una situación que ya se había denunciado públicamente en noviembre y que, lejos de resolverse, se transformó en una práctica habitual: el cobro de apenas el 50% de sus honorarios mensuales.


A pesar de la cantidad de reclamos, pedidos formales y el desesperado pedido de ayuda de su familia, la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF) nunca dio una respuesta velóz y efectiva a Oscar Mauricio “Licho” Ulloa, afiliado oncológico que falleció mientras aguardaba un tratamiento médico que se vio truncado por la burocracia, las excusas administrativas y un sistema absolutamente deficitario. Sin embargo Mariana Hruby ahora si, emitío una gacetilla con respuestas.

El sueño liberal se hace realidad, la falta de recursos económicos es el principal motivo que lleva a muchos trabajadores argentinos a no tomarse días de descanso.

Trabajadores de la empresa Newsan en Tierra del Fuego denunciaron que en las últimas horas recibieron únicamente el 50% de sus salarios, sin que la firma brindara explicaciones oficiales ni informara cuándo se completará el pago del resto de los haberes.


Los directores y gerentes tienen salarios con gran dispersión según los sectores y las áreas de desempeño, así como los beneficios extrasalariales

A pesar de la cantidad de reclamos, pedidos formales y el desesperado pedido de ayuda de su familia, la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF) nunca dio una respuesta velóz y efectiva a Oscar Mauricio “Licho” Ulloa, afiliado oncológico que falleció mientras aguardaba un tratamiento médico que se vio truncado por la burocracia, las excusas administrativas y un sistema absolutamente deficitario. Sin embargo Mariana Hruby ahora si, emitío una gacetilla con respuestas.


Desde hace tres meses consecutivos, trabajadores del Gobierno de la Provincia que se desempeñan bajo la modalidad de locación de servicios vuelven a atravesar una situación que ya se había denunciado públicamente en noviembre y que, lejos de resolverse, se transformó en una práctica habitual: el cobro de apenas el 50% de sus honorarios mensuales.

La situación financiera de la obra social estatal derivó en un escenario de extrema vulnerabilidad para los pacientes crónicos. Ante la falta de fondos, las farmacias privadas cortaron el suministro de insulinas y antirretrovirales, dejando a cientos de fueguinos sin cobertura médica esencial.

Al no contar con un presupuesto aprobado por la Legislatura para este año, el Gobierno de Melella enfrenta el fracaso político total y se ve obligado a disponer la reconducción de partidas correspondientes al presupuesto 2025. Con un mes de plazo, Poderes, organismos de control y entes autárquicos deberán presentar su distribución de gastos.
