
El ministro del Superior Tribunal de Justicia sostuvo que el proceso penal no debe agotarse únicamente en la posibilidad de imponer una condena. Planteó que el debate oral constituye una herramienta esencial para garantizar el derecho de las víctimas a ser escuchadas, reconstruir judicialmente los hechos y obtener una reparación simbólica a través del reconocimiento de la verdad.













