A pesar de la disminución del consumo y el estancamiento económico, Argentina enfrenta un grave problema de contrabando y subfacturación que impactará en la recaudación fiscal. Para 2026, se prevé que la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) deje de recaudar cerca de US$ 2.855 millones, un incremento del 24% en comparación con la cifra estimada el año anterior.