

Durante las oraciones del viernes y en diversas manifestaciones, se ha intensificado el llamado de clérigos y funcionarios iraníes a que el gobierno del país revierta su histórica promesa de no desarrollar armamento nuclear. Esta demanda, que anteriormente se consideraba una postura extrema y defendida solo por sectores radicales, está comenzando a integrarse en el debate público general. Este cambio de postura podría acarrear consecuencias dramáticas para Irán, que ha sostenido durante décadas que su programa nuclear tiene fines pacíficos.
En un discurso reciente, Ali Sepahvand, líder de la oración del viernes en Kuhdasht, al oeste de Irán, expresó: “Debemos estar equipados con armas nucleares para poder combatir con fuerza a la criminal América, si Dios quiere”, según un video que se ha difundido ampliamente. Mientras Sepahvand hablaba en una sala de oración decorada con imágenes de comandantes caídos en la guerra con Estados Unidos e Israel, los asistentes respondieron con un grito unificado: "¡La disuasión nuclear es nuestro derecho inalienable!".


Este aumento en los llamados a desarrollar armas nucleares ocurre en un contexto en el que los líderes iraníes están llevando a cabo esfuerzos diplomáticos para evitar un nuevo conflicto con Estados Unidos e Israel, un desenlace que se considera probable tras las elecciones de medio término en Estados Unidos. Durante años, los funcionarios iraníes han apoyado públicamente la fatwa, o edicto religioso, del ayatolá Ali Khamenei, que prohíbe el desarrollo y uso de armas nucleares. Este edicto, emitido en su calidad de líder del Estado teocrático, prohíbe a las instituciones iraníes, incluido el ejército y la Guardia Revolucionaria, la creación de una bomba nuclear.
No obstante, las agencias de inteligencia occidentales han reportado en años anteriores que Irán estaba enriqueciendo uranio a niveles que podrían ser utilizados para desarrollar un arma nuclear. Funcionarios en Israel y Estados Unidos han acusado a Irán de prepararse para construir una bomba, ignorando la fatwa. Para contrarrestar esta amenaza, en 2015, Estados Unidos y otras potencias mundiales alcanzaron un acuerdo con Irán para limitar sus actividades nucleares. Sin embargo, en 2018, el presidente Donald Trump decidió retirarse de dicho acuerdo, lo que ha complicado aún más la situación.
Analistas de la región sostienen que la estrategia de Ali Jamenei consistía en mantener en la ambigüedad las intenciones nucleares de Irán, con la esperanza de disuadir ataques contra el país sin que este se convirtiera en una potencia nuclear. Sin embargo, este enfoque no logró prevenir las dos guerras que Israel y Estados Unidos han llevado a cabo contra Irán desde junio de 2025, incluyendo la que resultó en el asesinato de Khamenei en febrero. Mohammad Ali Shabani, analista de Irán y editor del portal de noticias independiente Amwaj.media, afirmó: “Él creó esta situación ambigua, en la que pagaron por una bomba que no tenían”. La percepción actual es que, a menos que se posea un arma definitiva, Irán podría quedar a merced no solo de Estados Unidos, sino también de Israel en cualquier momento.
Según los analistas, las declaraciones del expresidente Donald Trump podrían fortalecer esta percepción. Durante la convención republicana de mitad de mandato en septiembre, Trump comentó: “Si tuvieran un arma nuclear, llamaría al líder supremo y le diría: 'Señor líder supremo, ¿cómo está? ¿Podemos hacer algo por usted?' En lugar de bombardearlo sin piedad”. Dentro de Irán, ha aumentado el clamor por retirarse del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP), que prohíbe el desarrollo de tales armas, desde el ataque de Israel y Estados Unidos en 2025. En las últimas semanas, un número creciente de figuras políticas y religiosas iraníes se ha unido a este llamado, lo que sugiere a algunos analistas que podría haber un esfuerzo orquestado, o al menos facilitado, por parte de los líderes del país.
No está claro si el debate sobre la doctrina nuclear iraní ha llegado al nuevo líder supremo, Mojtaba Khamenei. Sin embargo, el sábado, Mohsen Rezaei, el máximo responsable de seguridad nacional de Irán, declaró en una entrevista en la televisión estatal que los líderes iraníes estaban discutiendo el asunto. “Aún no se ha tomado ninguna decisión nueva”, indicó. “Por supuesto, el debate ahora es si queremos mantener la misma doctrina que teníamos antes de la guerra, en caso de que estalle otra guerra”. Mohammad Ghaderi, experto en asuntos exteriores en Teherán, señaló que la defensa de la retirada del TNP fue en su momento una postura minoritaria dentro del liderazgo iraní.
En la actualidad, esta postura se está consolidando como la opinión predominante. Según se indicó, hay quienes sostienen que, ante las continuas amenazas militares provenientes de Estados Unidos e Israel, la decisión de retirarse del Tratado de No Proliferación (TNP) sería un paso fundamental para establecer una capacidad disuasoria.
La posibilidad de mencionar un ataque nuclear en un contexto donde Irán podría estar enfrentando un nuevo ataque por parte de Estados Unidos o Israel podría ser interpretada como una estrategia, según lo expuesto por Omid Memarian, analista sobre Irán en DAWN, un centro de investigación sobre Oriente Medio ubicado en Washington. Memarian señala que la participación de Rezaei en el debate, en un momento en que Qatar está liderando intensas gestiones de mediación entre Washington y Teherán, podría ser un intento de ejercer presión sobre Estados Unidos para que se alcance un acuerdo. “Están jugando con esta carta: si la negociación fracasa, buscaremos otro camino, y les saldrá caro”, afirmó.
Resulta notable el creciente número de líderes religiosos que han respaldado las demandas por un programa de armamento nuclear, desafiando así la fatwa emitida por el fallecido ayatolá. “El tabú ha desaparecido”, expresó Shabani. “Hay una base religiosa para este cambio. La cuestión es si le seguirá un cambio estratégico o político”.
A pesar de este contexto, algunas de las figuras reformistas más influyentes en Irán, como el presidente Masoud Pezeshkian y el expresidente Hassan Rouhani, continúan defendiendo la doctrina nuclear pacífica del país. En el periódico Shargh, el principal medio reformista de Irán, el exdiplomático Kourosh Ahmadi advirtió recientemente que abandonar esta doctrina podría acarrear serios riesgos.
Ahmadi subrayó que el creciente número de declaraciones a favor de las armas nucleares por parte de figuras prominentes es "peligroso porque complica la labor de los funcionarios que intentan evitar un nuevo conflicto". Además, argumentó que, mientras Irán no logre desarrollar una bomba nuclear, las posibilidades de ser atacado en realidad aumentarán.
Efectos. Tras los ataques realizados por Estados Unidos e Israel que eliminaron a gran parte de la cúpula dirigente de Irán y devastaron su infraestructura, los críticos de la opción nuclear enfrentan mayores dificultades para defender su postura, según lo afirmó Sina Toossi, experto en Irán del Centro de Política Internacional, un think tank con sede en Washington. “El problema central para los defensores de la moderación es explicar qué ganó Irán al mantenerse por debajo del umbral nuclear”, concluyó.
En el actual contexto de tensiones, se indicó que una nueva serie de ataques estadounidenses "podría reforzar los argumentos a favor de las armas nucleares que Washington dice querer impedir". Esta afirmación resuena en medio de un clima de creciente preocupación por la posibilidad de un conflicto armado. Durante las oraciones públicas que se llevaron a cabo el viernes en Teherán, el líder religioso Mohammad Javad Haj Ali Akbari declaró que cambiar la doctrina nuclear de Irán se había convertido en "una demanda nacional", según un video que fue publicado en las redes sociales y que ha generado un amplio debate.
La respuesta de los feligreses fue inmediata, entonando un estribillo que ha sido común en las manifestaciones patrocinadas por el gobierno a lo largo de varias décadas: "¡La energía nuclear es nuestro derecho inalienable!" Este grito refleja el sentimiento de una parte de la población iraní que defiende su derecho a desarrollar capacidades nucleares. Akbari, al escuchar el clamor de la multitud, comentó que “este es un eslogan antiguo” y, con una sonrisa, añadió: “Nosotros hemos ido mucho más allá de eso”, sugiriendo que la postura de Irán sobre su programa nuclear ha evolucionado y se ha vuelto más firme en el tiempo.
Fuente original: Clarín Mundo.


Jeffry Umaña, primer caballero de Costa Rica, se reúne con Javier Tebas para potenciar el deporte nacional




Estados Unidos rechaza pedido de mediación de pandilla haitiana tras presión militar

Trump anuncia la suspensión de la ayuda financiera de EE.UU. a Israel para finales de año

Juan Carlos Torre, reconocido con el premio Konex de Brillante 2026 en Humanidades



Golpe a la industria fueguina: BGH buscaría desprenderse de 250 trabajadores


Martín Rappallini logra anuncios clave del ministro Caputo tras acallar críticas en la UIA

Condenan a mujer a pagar $1.500.000 por difamación a administradora de edificio en Buenos Aires

Los demócratas recuperan el control del Congreso de Estados Unidos tras las elecciones legislativas



