Mientras denuncia el modelo nacional, el gobierno de Melella avanza en decisiones que habilitan el ingreso de actores vinculados a ese mismo esquema en áreas estratégicas como la energía, dejando al descubierto una contradicción política difícil de explicar.
Más de mil manifestantes marcharon hacia la Legislatura fueguina y la Casa de Gobierno en reclamo por la demora en la coparticipación de fondos a municipios. Advierten que la deuda supera los $12 mil millones para el caso del municipio de Ushuaia y se calcula una cantidad similar para el municipio de Río Grande, los manifestantes cuestionan el manejo discrecional de recursos por parte del poder ejecutivo provincial. El conflicto escala y tensiona la relación entre el Municipio capitalino y el Ejecutivo provincial.
Luego de que la Legislatura revocara a las autoridades de Terra Ignis, el gobierno de Melella decidió igualmente avanzar con la firma de un convenio con Velitec, en un acto que hoy queda bajo absoluta sospecha por la posible falta de competencia de quienes lo firmaron.
“Hay dirigentes que hablan mucho en redes sociales pero no entienden nada de lo que está pasando en la Argentina real. Opinan desde la ignorancia o, peor aún, desde la mentira. Y eso es gravísimo cuando se supone que representan a Tierra del Fuego".
La reforma busca reforzar la cooperación entre las familias y las instituciones educativas, de modo que los conflictos escolares no queden sin respuesta
Así lo muestran los datos de la consultora Neodelfos que dan cuenta de una gravísima crisis estructural de legitimidad que atraviesa al gobierno de Gustavo Melella en Tierra del Fuego. Otro dato alarmante no es solo el rechazo a la gestión, sino la pérdida de esperanza: más del 70% de los fueguinos cree que el futuro será peor y más del 85% sostiene que la provincia ya está peor que hace un año.
Con el apoyo de gobernadores, el PRO y como de costumbre la UCR Milei logró conseguir el número para sancionar la norma y habilitar a las mineras para contaminar todo el país.
En sociedad con los Libertarios con quienes impulsaron la aprobación del nuevo marco acuícola, Gustavo Melella vuelve a instalar un relato de desarrollo que no se sostiene en la realidad: no hay inversores confirmados, no existen proyectos en marcha y el sector privado no muestra señales de interés. Mientras se promete empleo, crecimiento y diversificación productiva, la acuicultura fueguina arranca con un problema de base: mucho anuncio político, pero inversión cero.