
Con 12.500 empleos perdidos y 295 empresas menos en solo dos años, Tierra del Fuego atraviesa una crisis productiva sin precedentes. Ahora, otros 1.200 puestos industriales están en riesgo entre despidos y suspensiones, profundizando el impacto de un modelo económico que golpea de lleno al corazón industrial de la provincia y deja a miles de familias sin horizonte.










