
El financiamiento al sector privado se estanca: caída en tarjetas de crédito y préstamos personales
PoloSur
Durante el mes de octubre, el financiamiento al sector privado se mantuvo prácticamente estancado, con una leve variación positiva del 0,1% real. Según datos de First Capital Group, el saldo total de préstamos en pesos alcanzó los $111 billones, lo que representa un crecimiento nominal del 2% mensual. Sin embargo, al considerar la inflación, este incremento se reduce a solo 0,1%. En contraste, los saldos de tarjetas de crédito sufrieron un retroceso del 2,3% mensual en términos reales, mientras que los préstamos personales cayeron un 0,6%. Por otro lado, los créditos hipotecarios mostraron un avance del 3,3%, y las empresas manifestaron una mayor demanda de financiamiento en pesos, lo que sugiere un comportamiento diferente en comparación con los hogares.
En términos interanuales, el stock de préstamos en pesos registró un incremento nominal del 30,7% en comparación con los $84,9 billones de octubre de 2022. Sin embargo, al ajustar por inflación, se observa una contracción del 1,6%, lo que pone de manifiesto las dificultades que enfrenta el sistema financiero para mantener una expansión real del crédito. El informe de First Capital Group tomó en cuenta una estimación de inflación del 1,9% para octubre y una variación interanual del 33%, cifras que se utilizaron para calcular la evolución real de las diversas líneas de financiamiento. Guillermo Barbero, socio de First Capital Group, destacó que "completamos un trimestre con crecimiento real muy limitado y cada vez más escaso, llegando al mes actual con una variación casi neutra". Agregó que "solamente las líneas comerciales e hipotecarias aportaron positivamente durante este período", lo que evidencia un estancamiento en las líneas de crédito dirigidas mayoritariamente a las familias.


La situación del crédito en pesos refleja un contexto complejo para los consumidores y las familias, que enfrentan un entorno de morosidad y sobreendeudamiento. En este sentido, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha decidido crear una unidad especial para abordar estos problemas, especialmente en el segmento de los jóvenes. Hugo Koifman, experto en el tema, comentó que "los márgenes chicos no son un problema per se, sino la falta de previsibilidad a futuro". Además, Fernando Sánchez Zinny subrayó que "para que funcione el crédito, tiene que bajar la inflación y que la estabilidad económica se mantenga", mientras que Daniel Zampone consideró que "no es lo más rentable el ladrillo, pero sí lo más seguro". Esta combinación de factores pone en evidencia la necesidad de un enfoque más robusto para revitalizar el acceso al crédito y mejorar las condiciones económicas para las familias argentinas.
Uno de los aspectos más destacados del informe fue la caída en el financiamiento a través de tarjetas de crédito, incluso en un mes que estuvo marcado por promociones comerciales y descuentos relacionados con el Día de la Madre. Los saldos financiados con tarjetas en pesos experimentaron una disminución del 0,4% en términos nominales mensuales y del 2,3% en términos reales, alcanzando un total de $25,5 billones. Si se compara con octubre del año anterior, cuando los saldos se ubicaban en $21,9 billones, se observa un incremento nominal del 16,6%. Sin embargo, al descontar la inflación, se evidencia una caída del 12,2%.
"Después de dos meses de crecimiento real, volvemos a observar un retroceso en los saldos financiados, a pesar de que este mes fue seleccionado por el mercado para incentivar el uso de tarjetas con promociones de venta online y planes especiales por el Día de la Madre y aniversarios corporativos. La demanda también está ajustando sus gastos debido al estancamiento de su ingreso disponible", afirmó Barbero.
La debilidad en el financiamiento se extendió a los préstamos personales, que alcanzaron un saldo de $22,5 billones. Esta línea mostró un avance nominal del 1,3% mensual y del 21,8% interanual. Sin embargo, en términos reales, se registró una contracción del 0,6% en comparación con septiembre y del 8,3% respecto al mismo mes de 2025.
De acuerdo con el informe, los saldos de préstamos personales han disminuido en términos reales en 12 de los últimos 13 meses, en un contexto donde se ha deteriorado la capacidad de pago de algunos deudores y ha aumentado la morosidad. Las entidades financieras están concentrando sus esfuerzos en regularizar la situación de los clientes con atrasos antes de implementar nuevas estrategias de expansión crediticia. Al mismo tiempo, los consumidores adoptan una postura cautelosa ante las condiciones de financiamiento que se ofrecen.
En contraste con la debilidad del crédito destinado al consumo, los préstamos hipotecarios continuaron mostrando una evolución positiva durante octubre. El saldo de esta línea, que incluye créditos ajustables por UVA, alcanzó los $9,6 billones, con un crecimiento nominal mensual del 5,3% y una expansión real del 3,3%.
En el análisis interanual, el financiamiento hipotecario experimentó un incremento del 64,3% en términos nominales y del 23,7% en términos reales, consolidándose como uno de los sectores de mayor crecimiento dentro del sistema financiero. “Se mantiene firme la colocación de estas operaciones, superando este mes a los anteriores. Parece dar resultados la política de fondeo a mediano plazo implementada por el Gobierno Nacional para promover la oferta por parte de los bancos. La suba del valor del dólar y de las propiedades contribuye a marcar un crecimiento más amplio”, afirmó Barbero.
En cuanto a los créditos prendarios, se observó un crecimiento nominal del 1,9% mensual, alcanzando un total de $6,8 billones, aunque en términos reales se mantuvieron prácticamente estancados. Comparado con el año anterior, esta línea acumuló una caída real del 10,4%, lo que se atribuye a la menor actividad en el mercado automotor. La disminución en las ventas de vehículos cero kilómetro durante octubre limitó la recuperación del financiamiento con garantía prendaria.
A diferencia de los segmentos relacionados con el consumo, los préstamos comerciales mostraron una recuperación en octubre. El saldo de financiamiento destinado a empresas llegó a $38 billones, con un crecimiento nominal del 2,9% mensual y una mejora real del 1%. En términos interanuales, la expansión fue del 38,4% nominal y del 4,2% ajustada por inflación. El informe destacó un repunte en las operaciones comerciales denominadas en pesos, en contraste con la menor evolución del financiamiento en moneda extranjera.
Este comportamiento podría estar relacionado con una mayor percepción de incertidumbre cambiaria entre las empresas, especialmente tras el aumento del riesgo país. “La percepción de los tomadores es que de la mano del incremento del riesgo país, crece alguna incertidumbre sobre la estabilidad del tipo de cambio, por lo que se considera más conservador el endeudamiento en moneda local”, explicó Barbero.
En cuanto al crédito en dólares, se observó una desaceleración, y los saldos de las tarjetas de crédito también mostraron una caída. Durante octubre, el stock total de préstamos en dólares aumentó apenas un 0,7% mensual, alcanzando un total de u$s26.352 millones, aunque mantuvo una expansión interanual del 44,3%.
Los préstamos comerciales continuaron concentrando la mayor parte de la deuda en moneda extranjera, con una participación del 74,3% sobre el total. Esta línea de crédito creció un 0,9% mensual y un 45,9% interanual. Sin embargo, después de nueve meses de expansión sostenida, el ritmo de crecimiento comenzó a moderarse, lo que se produce en un contexto de mayor cautela frente a la evolución del mercado cambiario. Esta desaceleración puede reflejar la incertidumbre que enfrentan tanto los prestamistas como los prestatarios en un entorno económico volátil, donde las fluctuaciones en el tipo de cambio pueden impactar significativamente en las decisiones de financiamiento.
En el caso de las tarjetas de crédito, los saldos financiados en dólares registraron una caída mensual del 12,5%, hasta ubicarse en 752 millones de dólares. A pesar de este retroceso, los saldos todavía se mantienen un 22,1% por encima de los 616 millones de dólares que se registraron un año atrás. “Luego del incremento alcanzado por el período de vacaciones en el período invernal, los saldos retroceden a valores normales de los últimos meses”, explicó Barbero, quien destacó que este ajuste es parte de un comportamiento habitual en el uso de tarjetas de crédito tras las temporadas altas. Este descenso podría ser interpretado como una normalización después de un uso intensivo durante las vacaciones, lo que sugiere que los consumidores están ajustando sus gastos a la realidad económica actual.
Por último, los créditos prendarios denominados en dólares prácticamente no registraron variaciones durante el mes de octubre. Su saldo alcanzó los 1.411 millones de dólares, con una leve suba mensual del 0,1% y un crecimiento interanual del 36,3%. Este estancamiento en los créditos prendarios puede ser indicativo de una tendencia más amplia en el mercado crediticio, donde los consumidores y las empresas pueden estar adoptando un enfoque más conservador ante la toma de decisiones financieras en un contexto de incertidumbre económica. La estabilidad en este tipo de crédito podría reflejar una demanda sostenida, aunque moderada, en un entorno donde los costos de financiamiento y las expectativas económicas son variables clave que influyen en la decisión de adquirir bienes a través de este tipo de financiamiento.
Fuente original: Ámbito.



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