
La actividad industrial en caída: descenso del 2,8% en septiembre
PoloSur
En septiembre, la actividad industrial experimentó una caída del 2,8% en comparación con el mismo mes del año anterior. Este descenso se atribuye principalmente a la baja demanda interna, que se ha convertido en un obstáculo significativo para la producción. Para el presente año, proyecciones de fuentes privadas anticipan el cierre de 3.300 industrias y la pérdida de 105.000 puestos de trabajo, en un contexto donde los salarios, al ser medidos en dólares, podrían ser hasta un 40% más altos que los de Brasil.
En el primer semestre del año, el endeudamiento de la industria mostró una reducción, lo que marca un cambio en la tendencia. Sin embargo, las pequeñas y medianas empresas (pymes) de la provincia de Buenos Aires se encuentran en una situación complicada, enfrentando una caída en el consumo y una industria que pierde su capacidad de respuesta. El presidente Javier Milei, en un discurso pronunciado el 2 de septiembre de 2024, expresó que “la protección industrial generó un sector adicto al Estado, uno de los orígenes de nuestras crisis económicas”. Además, afirmó que “los argentinos hemos pagado más caro por productos de peor calidad, aumentando el costo de vida y reduciendo la capacidad de ahorro”, declaraciones que reflejan su visión crítica sobre la industria, la cual no ha cambiado en los últimos tres años.


En medio de este panorama, se han registrado descalificaciones del presidente hacia empresarios destacados, como Roberto Rocca y Javier Madanes Quintanilla. La difícil situación que enfrenta la industria en el país se resume en que, hasta septiembre, la actividad acumuló una caída del 2,8% en comparación con el mismo período de 2025 y un derrumbe del 11% respecto a los niveles de 2022 y 2023, según el último informe del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (UIA). Este contexto será el telón de fondo para la 32° Convención de la UIA, que se llevará a cabo el próximo martes, donde la escasa presencia oficial no dejará de reflejar la crítica situación del sector manufacturero.
Si el gobierno considera que los industriales forman un “club de devaluadores”, resulta relevante observar que, al indagar sobre las razones que limitan la capacidad del sector para incrementar la producción, los empresarios identifican principalmente la baja demanda interna como el motivo más significativo, con un 54% de las respuestas, de acuerdo con una encuesta realizada por el INDEC en septiembre. En segundo lugar, la competencia de productos importados es mencionada por un 10% de los encuestados como un factor limitante.
Los industriales coinciden en que la apreciación del peso, la apertura de la economía y el reajuste tarifario están provocando un profundo reacomodamiento de precios que afecta los márgenes de operación de la actividad fabril. Con la administración de Javier Milei, la velocidad de disminución relativa de los bienes ha sido el doble que durante la Convertibilidad. En los primeros 35 meses, los precios de los bienes cayeron un 26% en comparación con los servicios, en contraste con el 13% registrado en la década de los 90, según datos de Ecolatina.
Los márgenes de este sector no solo se ven afectados por el ajuste tarifario, sino que también los costos laborales tienen una creciente incidencia, dado que los salarios tienden a aumentar por encima del tipo de cambio. En este sentido, ejecutivos de multinacionales explican que en Argentina los sueldos, medidos en dólares, alcanzan niveles que son hasta un 40% más altos que en Brasil.
La falta de crédito y las altas tasas de interés también son factores relevantes, en gran parte debido al peso de los tributos. Una red de impuestos nacionales, provinciales y municipales puede representar casi un 27% del costo financiero total de una operación, según un estudio reciente de la Federación Gremial de Comercio e Industria de Rosario.
En una simulación realizada por esta entidad para una PyME que solicite un préstamo de $50 millones a 24 meses, con una tasa nominal anual del 40%, la carga tributaria bruta podría alcanzar los 9 millones de pesos, considerando conceptos como IVA, Ingresos Brutos, Débitos y Créditos, y Sellos.
No es sorprendente, en este contexto, la aparición de noticias sobre industrias que enfrentan dificultades, incluso aquellas que son proveedoras de sectores con mejor desempeño. Por ejemplo, en los últimos días se han reportado problemas financieros en la fábrica de tractores cordobesa Pauny, que está sufriendo una fuerte caída en sus ventas en un mercado donde la competencia externa, especialmente proveniente de China, está en aumento.
Este deterioro en el sector industrial también se traduce en un impacto negativo en el empleo, lo que genera preocupación entre los trabajadores y las comunidades locales. Las empresas enfrentan desafíos significativos que podrían repercutir en la estabilidad laboral y en el desarrollo económico de la región.
En comparación con la década de 1990, la actual disminución en la producción industrial está teniendo un efecto notablemente distinto en el ámbito laboral. Durante el período de la Convertibilidad, la tasa de desempleo experimentó un aumento significativo; en los primeros dos años, pasó del 6,9% al 9,9%. La reestructuración del sector productivo, en respuesta a la apertura económica, resultó en la pérdida de numerosos puestos de trabajo, y esta tendencia continuó hasta el final del plan, alcanzando un desempleo del 18,3% en octubre de 2001.
En contraste, entre el primer semestre de 2024 y el mismo período de 2026, la tasa de desocupación se incrementó de un 7,6% a un 7,9%, lo que representa un aumento de solo 0,3%. Este cambio en la dinámica del empleo refleja una situación diferente a la que se vivió en los años 90, donde el impacto en la industria y el empleo fue mucho más severo.
En el contexto actual, la Unión Industrial Argentina (UIA) se prepara para recibir a Caputo en su principal encuentro del año, donde se abordarán temas cruciales como la necesidad de acelerar la reducción de impuestos. Además, un artículo fundamental de la ley de Competitividad ha generado un debate entre la necesidad de disminuir el costo de vida y la protección de la industria nacional.
La industria electrónica, por su parte, está enfrentando una caída más pronunciada, con un 42% de las empresas reportando una producción inferior y solo el 19% manifestando intenciones de invertir.
En otras noticias, los mercados están experimentando cambios, como el ajuste en el horario de la bolsa, que se produce en medio de la atención puesta en las elecciones de Estados Unidos y la caída del precio del petróleo Brent.
En el ámbito cambiario, el dólar se encuentra en el centro de atención, con cotizaciones específicas para el lunes 2 de noviembre y el domingo 1 de noviembre, además de la situación del dólar blue. Los plazos fijos en dólares han alcanzado un máximo de diez años, y los depósitos han marcado un récord desde 2002.
Por último, el economista Cavallo ha vuelto a criticar a Milei y Caputo, presentando sus propuestas sobre el dólar y las reservas en un contexto de incertidumbre económica.
Fuente original: Ámbito.


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