Mientras el Gobierno provincial impulsa un ambicioso paquete legislativo bajo el discurso de modernización, crecen las dudas sobre su verdadero objetivo: consolidar mayor discrecionalidad en el manejo del Estado y desviar la atención de una gestión que, tras seis años, no logró diversificar la matriz productiva fueguina.
La fiscalía solicitó la medida por supuesto enriquecimiento ilícito. El jefe de Gabinete deberá justificar su patrimonio, en medio del escándalo por el viaje en avión privado.
Río Grande fue escenario del primer foro federal por la soberanía y la causa Malvinas. Impulsado por Provincia Grande, el encuentro reunió a dirigentes de todo el país para debatir el presente de Malvinas, la soberanía marítima y el rol estratégico de Tierra del Fuego en la proyección bicontinental de la Argentina.
Prometieron créditos, anunciaron soluciones y montaron un show financiero con cifras y plazos que no existen en la realidad. Mientras miles de fueguinos no pueden acceder a una vivienda, el gobierno vuelve a inflar expectativas con anuncios vacíos que, una vez más, no se traducen en hechos.
La conmemoración del 2 de abril en la capital fueguina derivó en un fuerte enfrentamiento verbal cuando el excombatiente Daniel Guzmán interrumpió el discurso oficial para cuestionar la política de soberanía de la gestión de Gustavo Melella. El episodio, que contó con la presencia del mandatario bonaerense Axel Kicillof, expuso el malestar de un sector de los veteranos por la permanencia de un radar inglés y otros temas sensibles que generaron reacciones divididas entre el público presente.
El legislador Federico Greve, del bloque Forja, salió a llorar públicamente sus frustraciones ante un fuerte cambio en el escenario político en la Legislatura de Tierra del Fuego y aseguró que la conformación de una nueva mayoría dejó al oficialismo sin capacidad de conducción dentro del recinto, sus declaraciones dejaron en evidencia la total falta de capital político del gobierno de Gustavo Melella