Detenido un ex cadete policial como principal sospechoso del asesinato de dos comerciantes en Misiones

Un ex cadete de la Policía de Misiones fue arrestado como el principal sospechoso del asesinato de Sergio Adrián Schulz y Griselda Yamila Gritzmacher, quienes fueron atacados a puñaladas en presencia de su hijo en una zona rural de Los Helechos.
Policiales03/11/2026PoloSurPoloSur

El juez de Instrucción de Oberá, Diego Lafata, confirmó la detención de un ex cadete de la Policía de Misiones, identificado como Marcelo Enrique Ifrán, de 40 años, en relación con el asesinato de los comerciantes Sergio Adrián Schulz, de 39 años, y Griselda Yamila Gritzmacher, de 29 años. El trágico suceso ocurrió en una zona rural cercana a la localidad de Los Helechos, donde la pareja fue atacada a puñaladas frente a su hijo de dos años. Lafata ofreció detalles sobre la investigación en una conferencia de prensa llevada a cabo el lunes.

El juez explicó que la decisión de arrestar a Ifrán se tomó tras un exhaustivo trabajo de investigación que incluyó siete allanamientos, la toma de 11 testimonios y el secuestro de 25 elementos para pericias. Además, se analizaron 19 registros de cámaras de seguridad en siete ubicaciones diferentes, lo que permitió identificar a Ifrán como el presunto autor del ataque. El sospechoso ya contaba con denuncias previas por estafas relacionadas con la venta de electrodomésticos a precios reducidos, supuestamente facilitados por un primo que trabajaba en la Aduana, aunque nunca cumplía con las entregas. Para generar confianza en sus víctimas, Ifrán afirmaba tener una hermana que era policía.

Lafata, quien asumió su cargo como juez a principios de julio, también mencionó que poseen una serie de mensajes intercambiados por el acusado con conocidos después del doble homicidio. "Las pericias sobre su celular se realizarán una vez que designe abogado defensor", indicó el magistrado. Además, resaltó que el trabajo de campo realizado por los agentes de Homicidios y la Unidad Regional II fue validado posteriormente por medios digitales, tarea que estuvo a cargo de la Secretaría de Apoyo en Investigaciones Complejas (SAIC).

En relación al crimen, el juez Lafata señaló que las pericias indican que el ataque fue perpetrado por una sola persona. En el lugar del hecho, se encontraron dos cuchillos, uno de los cuales tenía la hoja rota, y no se descarta que se haya utilizado un tercer arma blanca. Según los informes de los médicos forenses, el ataque a Schulz y Gritzmacher ocurrió el miércoles por la noche. Lafata también mencionó que el homicida "tenía cierta confianza con las víctimas y había pactado el encuentro" en el camino rural conocido como Picada Sargento Cabral, donde los cuerpos fueron hallados al día siguiente.

Fuentes relacionadas con la investigación indicaron que Ifrán llegó al lugar de los hechos en una motocicleta que había alquilado a un tercero con el propósito de trabajar a través de una aplicación de viajes. Los informes solicitados evidenciaron que el sospechoso no se conectó a la aplicación ni realizó ningún traslado el miércoles en cuestión.

Las cámaras de seguridad jugaron un papel fundamental en la investigación. Gracias a ellas, se estableció que el vehículo ingresó a la Picada Sargento Cabral desde la ruta provincial 5 el miércoles pasado a las 20:45, y poco después, por un camino secundario, hizo lo propio la motocicleta. Un testigo que transitaba por esa vía con dirección a un templo cercano afirmó haber visto la moto estacionada detrás del Ford Fiesta Kinetic perteneciente a los comerciantes.

En cuanto a la dinámica del crimen, los investigadores consideran que Ifrán fue el primero en atacar a Schulz, quien falleció de manera instantánea al recibir una puñalada en la zona cervical. El intento de Gritzmacher de huir se vio frustrado por la rotura de la manija interna de apertura de la puerta. El agresor la extrajo del interior y le propinó varias puñaladas, una en el abdomen y otra en el pecho. Es relevante mencionar que la mujer era la única que presentaba lesiones compatibles con actos de defensa.

Un detalle que llamó la atención de los médicos forenses fue la ausencia de una uña postiza de Gritzmacher, la cual tampoco fue encontrada dentro del vehículo ni en los alrededores. Durante la noche del sábado, cuando la Policía y el juez Lafata realizaron un allanamiento en la vivienda de Ifrán, hallaron una uña cuyas características coincidían con la que faltaba.

Además, los investigadores encontraron en las cercanías de la escena del crimen envoltorios de dos cuchillos, lo que sugiere que el sospechoso los adquirió poco antes de dirigirse al encuentro de los comerciantes. La Policía llevó a cabo un rastrillaje durante varios días en la Picada Sargento Cabral en busca de los teléfonos celulares de las víctimas, pero sin éxito. En un primer momento, se especuló que podrían estar entre las pertenencias de las víctimas, pero esta posibilidad fue descartada por los médicos que realizaron la autopsia.

En cuanto al posible móvil de los homicidios, se ha indicado que podría estar relacionado con una deuda que el sospechoso había contraído por la compra de aproximadamente 15 equipos de aire acondicionado, un dato que aún necesita ser corroborado por la Justicia.

Fuentes que están involucradas en la investigación desde el pasado jueves, cuando se hallaron los cuerpos por la mañana, indicaron que el homicida habría advertido la presencia del hijo menor de los comerciantes, un niño de dos años, en el asiento trasero del vehículo. Sin embargo, tomó la decisión de dejarlo con vida, lo que ha generado diversas especulaciones sobre su comportamiento durante el crimen.

El pequeño pasó la noche solo en el vehículo y se presume que lloró durante varias horas hasta volver a quedarse dormido, tal como lo encontraron los empleados de la Municipalidad que ingresaron a la Picada Sargento Cabral para llevar a cabo la recolección de residuos. Este hallazgo ha conmovido a la comunidad, que se pregunta cómo un niño pudo haber vivido una experiencia tan traumática.

La noche del miércoles, Schultz y Gritzmacher visitaron la casa de la madre de esta última para dejar a su hijo mayor, de ocho años. En ese momento, les comunicaron que iban a cobrar una deuda, sin proporcionar mayores detalles sobre el lugar o el cliente involucrado, lo que ha llevado a los investigadores a indagar sobre las circunstancias que rodearon su desaparición.

Los investigadores están a la espera de la imputación de Ifrán para poder proceder con un análisis exhaustivo de su teléfono celular. En esta pericia buscarán no solo mensajes que haya intercambiado con las víctimas, sino también determinar si el dispositivo se conectó a la antena que cubre la zona donde ocurrió el violento ataque, lo que podría ofrecer pistas cruciales sobre su paradero y acciones durante el crimen.

Desde la Jefatura de la Policía de Misiones se aclaró que el detenido nunca formó parte de esta fuerza de seguridad. Aclararon que solo llegó a rendir el examen de ingreso al instituto de formación policial, pero no logró superar esa etapa, lo que ha suscitado preguntas sobre su perfil y antecedentes previos al crimen.

Fuente original: Clarín Policiales.

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