Libertarios se timbean la plata de los fueguinos

Mientras la provincia pierde empleo, producción y futuro, millones de dólares del FAMP se juegan en el circuito financiero como si fuera un casino. Recursos creados para generar desarrollo hoy están lejos de la economía real, en una lógica que prioriza la renta antes que el trabajo y deja a Tierra del Fuego sin respuestas en el peor momento de su historia.
Política01/05/2026Polo SurPolo Sur

2.CAPUTO FAMP LIBERTARIOS COTO PAULI RODRIGUEZ MONTES DE OCA

Los propios datos oficiales del Ministerio de Economía dejan al descubierto un escándalo político de gran magnitud: el Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina (FAMP-Fueguina), creado para transformar la economía de Tierra del Fuego, hoy funciona como una caja financiera donde se acumulan y se colocan más de USD 268 millones en bonos, títulos públicos, letras del Tesoro y fondos comunes de inversión.

No es una interpretación o una sospecha. Es lo que el propio gobierno reconoce en documentos oficiales

Mientras la provincia atraviesa una crisis industrial sin precedentes —con miles de empleos perdidos, empresas cerrando y proyectos estratégicos paralizados— los recursos que deberían estar generando inversión, empleo y desarrollo productivo están siendo desviados hacia el circuito financiero.

Es decir: el dinero de la producción fueguina no vuelve a la producción, se queda en el sistema financiero y las ganancias que genera se las queda el gobierno nacional.

El argumento técnico es conocido: los fondos “no aplicados” pueden invertirse. Pero lo que aquí se expone no es un problema legal. Es un problema político de fondo.

Porque el FAMP no fue creado para “administrar liquidez”, fue creado para cambiar la matriz productiva, y hoy no lo está haciendo.

Los números son contundentes y no resisten defensa:

  • Apenas 6 proyectos públicos financiados con ANR, de los cuales solo 4 recibieron desembolsos
  • Solo 15 proyectos privados aprobados
  • Cientos de millones de dólares inmovilizados o colocados en activos financieros

En paralelo, la provincia se queda sin industria, sin empleo y sin horizonte.

La pregunta ya no es técnica. Es política:

¿Por qué se prioriza la renta financiera sobre la inversión productiva?
¿Quién decidió que el desarrollo podía esperar mientras los fondos se colocan en el mercado?

¿Por qué esa renta financiera se la queda el gobierno nacional?

Lo que debería ser una herramienta de transformación se convirtió en un mecanismo de especulación financiera pasiva. Y en ese proceso, Tierra del Fuego pierde tiempo, oportunidades y capacidad de desarrollo.

Hablar de “diversificación productiva” mientras los recursos están en bonos del Estado es, directamente, un insulto a la inteligencia y un gran insulto a todo el pueblo fueguino.

Porque no hay diversificación sin inversión, y no hay inversión si el dinero no llega a la economía real.

Este no es un desvío menor. Es un cambio de lógica.

El FAMP fue concebido como una palanca para generar empleo, desarrollar sectores estratégicos y reducir la dependencia estructural de la provincia. Hoy, en cambio, opera como un fondo financiero que prioriza la rentabilidad de corto plazo por sobre el desarrollo de largo plazo.

Y lo más grave: todo esto ocurre mientras la economía fueguina se deteriora.

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