
Mientras el gobernador Gustavo Melella recorta de forma inconsulta los recursos de los municipios, el intendente de Tolhuin, Daniel Harrington, eligió el aplauso y la complacencia. En un acto oficial, celebró junto al mandatario provincial una decisión que perjudica directamente a su propia ciudad, dejando al descubierto una preocupante subordinación política y la ausencia total de defensa del interés local.











