
De forma descarada, el gobernador Gustavo Melella negó que su proyecto de financiamiento educativo constituya un aumento de la presión tributaria, aunque la propuesta incorpora cargas impositivas nuevas sobre el Banco de Tierra del Fuego y la distribución de gas. Discutir con seriedad exige explicar cuánto costarán esas medidas, quién terminará soportándolas y qué efectos tendrán sobre la economía provincial y las familias fueguinas.









