
A medida que se aproxima el año electoral, Patricia Bullrich se distancia cada vez más del Gobierno, mientras que en la Casa Rosada se manifiestan señales de resignación ante esta situación. A pesar de los desaires, desde el entorno de Karina Milei se sostiene que la senadora sigue siendo un apoyo necesario, aunque el límite de tolerancia parece estar siendo puesto a prueba.



















