
El salario mínimo vale menos que en 2001 y debería triplicarse para recuperar su poder de compra original
Polo Sur
El salario mínimo, vital y móvil (SMVM) de la Argentina tiene hoy un poder de compra inferior al que tenía en 2001, según reveló un informe elaborado por la UBA y el Conicet. A su vez, de acuerdo con el estudio, entre noviembre de 2023 y abril de 2026, el salario mínimo real acumuló una caída de 39,3% y su valor actual representa apenas un tercio del máximo histórico registrado en septiembre de 2011.
El estudio precisó que el SMVM vigente en abril de 2026 asciende a $357.800 mensuales. Sin embargo, para preservar el poder adquisitivo original de la remuneración mínima, ese valor debería oscilar entre $1.509.000 y $1.838.000, según el cálculo del Centro de Estudios de Historia Económica Argentina y Latinoamericana, perteneciente a la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA).



El informe recordó el poder de compra de un salario mínimo en 1964, cuando un trabajador podía adquirir alrededor de 107 kilogramos de carne vacuna, dado que el kilo de asado costaba 130 pesos. El alquiler de un departamento de tres ambientes bien ubicado en la Ciudad de Buenos Aires demandaba el 53% de esa remuneración, y un boleto de colectivo —a $6— equivalía a 2.333 viajes pagados con un solo sueldo mínimo.
El deterioro del SMVM no es un fenómeno reciente ni atribuible a una sola gestión. El gráfico del indicador en pesos constantes desde 1991 muestra que el salario mínimo alcanzó su máximo histórico en septiembre de 2011, con $1.059.903 en valores de abril de 2026, e inició desde entonces una tendencia descendente que atravesó gobiernos de distinto signo político. En noviembre de 2023, cuando asumió la administración actual, el SMVM ya acumulaba una pérdida del 44% respecto de ese pico y se ubicaba en 589.124 pesos.
Esta tendencia se aceleró, a su vez, desde diciembre de 2023, cuando el indicador se contrajo 15% ante la aceleración inflacionaria, y volvió a caer 17% en enero de 2024. Si bien la tendencia se interrumpió en algunos meses posteriores, cuando el incremento nominal acompañó o superó la inflación, esas recuperaciones parciales no alcanzaron para revertir el proceso.

Según consignó el estudio, desde julio de 2025, el salario mínimo acumula diez meses consecutivos de pérdida real: julio (-0,5%), agosto (-0,5%), septiembre (-2,0%), octubre (-2,3%), noviembre (-0,5%), diciembre (-0,9%), enero (-1,0%), febrero (-1,2%), marzo (-4,7%) y abril (-1%). La brecha se profundizó especialmente en septiembre y octubre, cuando el SMVM permaneció congelado en $322.200, mientras los precios continuaron subiendo.
La erosión acumulada desde el máximo histórico de la serie, en septiembre de 2011, alcanza el 66%, lo que ubica al salario mínimo real por debajo del valor que tenía en 2001. El informe de la UBA y el Conicet señala que esta contracción, sumada a la tendencia decreciente de los años anteriores, deja al indicador en uno de los niveles más bajos de las últimas tres décadas.
Esta situación se suma, resalta el informe, a una pérdida de puestos de trabajo. Según datos de las entidades, el empleo asalariado formal privado acumula una pérdida de 206.000 puestos respecto de noviembre de 2023, con la industria y el comercio como los sectores con mayores caídas desde septiembre de 2025. Así, el informe menciona que en febrero de 2026 el total de asalariados registrados ascendía a aproximadamente 10 millones según el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).


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