Pandemia: Las ventas de las bodegas patagónicas en la vinotecas crecieron 50%

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La Patagonia argentina es una de las regiones que muestra cada vez más el potencial del pinot noir y el merlot. Concentra el 2% de las vides de todo el país, pero logró atraer a reconocidas familias empresarias como los Bulgheroni, Eurnekian y hasta sedujo al afamado enólogo danés, Hans Vinding Diers, quien junto a la condesa Noemí Cinzano invirtieron en la bodega Noemia. Los productores vitivinícolas del sur argentino buscan mostrar sus vinos al mundo y no los detiene la pandemia, por eso organizaron una feria virtual.

Ruben Patritti, Presidente de Wines of Patagonia, contó a BAE Negocios: «Contamos con treinta bodegas concentradas en las provincias de Chubut, Río Negro, Neuquén y el sur de La Pampa, esa es la región vitivinícola de la Patagonia. Más al sur es muy difícil tener maduración. Tenemos el 2% de las vides del país, producen el 1,5%, porque tienen menor rendimiento que en la zona de Cuyo. Mientras en el Sur se producen 10.000 kilos por hectárea, en San Juan o Mendoza llegan a 40.000 o 50.000 kilos. Pero todos los vinos son de calidad media porque es más concentrada la uva. En 2019, la producción fue de 13 millones de litros«.

Un tercio de las bodegas patagónicas exportan el 30% de lo que producen. Llegan a mercados como Estados Unidos, Holanda, España, Inglaterra, Brasil, Bélgica, entre otros. «Los vinos de la Patagonia son vinos aromáticos y concentrados, con bastante taninos, esto se debe al terruño. Producimos en Patagonia el 14% del pinot noir y el 7% de todo el merlot que se produce en el país. Son dos cepas insignias de Patagonia», señaló el dueño de la bodega Pastritti.

La bodega más austral pertenece a la familia Bulgheroni y se llama Otronia y está ubicada en el Valle de Sarmiento en la provincia de Chubut. El vino más codiciado de pertenece a la bodega Chacra y es el Pinot Noir Chacra 55 que cotiza a $6.500 la botella.

Aislamiento

Atravesaron la pandemia como pudieron, tuvieron algunos faltantes de insumos, botellas, corchos, pero ya se está normalizando. Pastritti, quién está ultimando los detalles de la Expo Vinos de la Patagonia que se realiza el 30 de octubre en forma virtual, señaló: «Si bien la caída de ventas en el canal restaurantes fue muy fuerte, en las vinotecas creció mucho y aumentamos los despachos un 50% en la pandemia. Más que nada de los vinos de gama media y alta. Los de bajo costo no, porque si se le suma el transporte se encarecen. Con las exportaciones, nos encontramos con mercados bastante dormidos y los envíos no fueron muy importantes. El consumo de vinos de gama media y alta gama creció mucho, la gente como no iba a los restaurantes acompañaba la comida con un buen vino. Bebía productos de mejor calidad dentro de su casa».

La vitivinicultura patagónica no es ajena a la crisis económica que vive la Argentina. Por esa razón, los empresarios del sector aseguran que los programas de fomento para que la actividad cuente con incentivos que le permitan pasar la tormenta resultan indispensables. Por caso, el gobierno de Río Negro trabaja para fortalecer la actividad, que hoy cuenta con 1.623 hectáreas en producción.

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