“El acuerdo con la Unión Europea tiene más de político que de ganancia”

El ex presidente del BCRA, Martín Redrado, analizó el impacto de la posible firma de acuerdo con la Unión Europea en el G20 de Japón, que deje afuera el agro.

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En momentos en los que la cancillería avanza en Japón con la posibilidad de llegar a la firma del Acuerdo de Libre Comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, el economista Martín Redrado aclaró que “tiene poco de ganancia para nuestro país y no es la clase de acuerdos comerciales que le sirven a la Argentina para dinamizar sus exportaciones.

El mismo Mauricio Macri viajó a Japón a profundizar los acuerdos comerciales con Asia en el contexto de la cumbre del G20 en Fukuoka. Las últimas versiones de las negociaciones sugieren que el gobierno estaría dispuesta a la firma de un primer tratado que deje los temas que más roces generan, como el agro, afuera; y que luego se pulan en acuerdos anexos. El año pasado en la cumbre en Buenos Aires, los temas de licencias y de propiedad intelectual habían estancado las negociaciones.

En su exposición en el 7º Latam Economic Forum -organizado en el Hotel Alvear por FinGuru y Resarch for Traders en beneficio de la Fundación Jabad y la Cooperadora del Hospital Gutiérrez-, el ex banquero central presentó su diagnóstico para que la economía vuelva a crecer y el país pueda superar el estancamiento económico.

Su propuesta se apoya en dos reformas estructurales: primero, una serie de leyes en los primeros 20 días del próximo gobierno para garantizar un equilibrio macroeconómico que dé consenso y apoyo político al equipo económico que en 2020 negocie en Washington un Extended Fund Facility (EFF) con un programa de crecimiento “hecho en Argentina”, para poder armar un programa de estabilización que persiga “bajar la inflación y aumentar el crecimiento de forma simultánea”.

El superávit comercial llegó a su valor más alto desde 2012

Y segundo, una reinserción comercial e industrial con el resto del mundo basada en pequeños acuerdos: “No se necesitan mega acuerdos que incluyan bienes, servicios, propiedad intelectual, como son estos acuerdos de Libre Comercio o los biregionales, sino pueden ser como los brasileños los llaman ‘acordinhos’, acuerdos por paquetes de productos. Estoy hablando de Malasia, de la India, de Vietnam, de Indonesia, de países que tengan complementación productiva porque Argentina necesita, sin duda, ampliar su base de sustentación”, aseguró.

Los últimos datos de comercio exterior, que muestran que Argentina es superavitaria con ASEAN, con Chile, con Egipto y el Magreb, con la India y con Medio Oriente principalmente, mientras que con Estados Unidos, Brasil, China y la Unión Europea es deficitario.

“Argentina necesita generar una red de acuerdos comerciales que nos permita penetrar en otros mercados internacionales. Y aquí o le damos dinamismo al Mercosur o lo repensamos en términos de nuestro relacionamiento externo. A mi juicio se ha puesto demasiado hincapié en un acuerdo con la Unión Europea. Muchos recuerdan mi paso por el Banco Central, pero uno de los lugares donde más aprendí en mi carrera pública fue durante el tiempo en que me tocó ser vicecanciller y representante comercial de la República Argentina porque allí pude trabajar con todos los sectores productivos; y realmente cuando uno hace una negociación comercial lo que tiene que ver no es ideología, no es Estados Unidos o China, no es con quién me saco la foto; son porotos, es cuánto gano y cuánto pierdo, es cuántas toneladas más va a poder exportar la Argentina de nuestros productos. Y realmente el acuerdo con la Unión Europea tiene más de político -cuando una dialoga mano a mano con los funcionarios, te dicen que es más un sello de calidad-, que de ganancia. Allí no hay mucho de ganancia. Argentina debe hacer una política de acuerdos comerciales, de profundizar los que ya tenemos con América Latina y sobre todo, con países que tengan complementación productiva”.

“Realmente el acuerdo con la Unión Europea tiene más de político -cuando una dialoga mano a mano con los funcionarios, te dicen que es más un sello de calidad-, que de ganancia”, aseguró Redrado.

El diagnóstico de Redrado tuvo acuerdos y desacuerdos con los de los demás expositores. Con Carlos Melconian coincidió que el Banco Central “tiene los elementos para capear esta circunstancia” la presión sobre el tipo de cambio que proyectó para antes de la primera vuelta cuando se acaben la oferta de dólares de la cosecha, “pero su ejecución va a ser clave”, advirtió. Es que según los cálculos de su consultora, “la formación de activos que soporta el país es de 3.000 millones de dólares al mes y viene siendo de 2.400 millones” con 24% más de oferta por la cosecha y 7.400 millones de vencimientos en pesos y $1,1 billones de depósitos “pasibles de dolarizarse” en lo que resta de 2019.

Pero con Emmanual Álvarez Agis tuvo un importante contrapunto. Para el ex presidente del BCRA es necesario que haya un ajuste de “al menos 6 puntos del PBI”, mientras que para el ex viceministro, el ajuste solo empeora la recesión porque no hay ningún otro driver de crecimiento con el que poder pagar las deudas. En lo que sí coincidieron es en que una devaluación solo empeora las cosas.

Según relató de su experiencia con los técnicos del FMI, ellos suelen decir “que el tipo de cambio haga su trabajo, que suba todo lo que tenga que subir hasta encontrar su equilibrio”, pero esto implica un diagnóstico errado porque los funcionarios no terminan de entender que en Argentina la devaluación se traslada a precios cuatro veces lo que en el resto del mundo y por eso necesario que el programa económico y social sea “hecho en Argentina”.

Con Martín Lousteau coincidió en la necesidad de una reingeniería del sector público para evitar la duplicación de funciones, reducir los gastos en consultoría y simplificar los impuestos para ampliar la base contributiva y así hacerlo más competitivo.

Fuente: LPO

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