«China apoya firmemente la reclamación legítima de Argentina sobre la soberanía de Malvinas»

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Una intervención reciente de China en el Comité Especial de Descolonización de la ONU implicó un hecho inusual por el grado de acompañamiento que mostró el gigante asiático ante el reclamo argentino por soberanía.

En la semana en que Beijing completó una serie de festejos por los 100 años del Partido Comunista de China (PCCh), el embajador argentino en ese país, Sabino Vaca Narvaja, y el secretario de Malvinas, Atlántico Sur y la Antártida, Daniel Filmus, analizaron en diálogo con Télam las últimas novedades de una relación bilateral que profundiza acuerdos diplomáticos en cuestiones claves y sensibles para la Argentina.

En el análisis de ambos funcionarios, una intervención reciente de China en el Comité Especial de Descolonización de la ONU (conocido también como C-24 aunque lo integran 29 países, y cuya función es revisar los procesos de descolonización alrededor del mundo) implicó un hecho inusual por el grado de acompañamiento que mostró el gigante asiático ante el reclamo argentino por la soberanía de Malvinas.

En la última edición de ese foro, el 24 de junio, el representante permanente adjunto de Beijing en las Naciones Unidas, Geng Shuang, exhortó a Argentina y Reino Unido a cumplir con la resolución 2065 de la asamblea general de la ONU (emitida en 1965), lo que implica retomar el diálogo ante la disputa territorial, pero luego dio un paso más allá: manifestó que «China apoya firmemente la reclamación legítima de Argentina sobre la soberanía de las islas Malvinas».

En efecto, el representante de Beijing, al referirse a las islas y el espacio marítimo circundante, subrayó que «la posición de China sobre la cuestión Malvinas es consistente», exhortó al Reino Unido a iniciar el diálogo con la Argentina para encontrar «una solución pacífica, justa y duradera», pero centralmente -y aquí reside la novedad-, planteó de modo explícito que «China apoya firmemente la reclamación legítima de Argentina sobre la soberanía de las islas Malvinas».

Tanto Vaca Narvaja como Filmus coincidieron en que este último punto del mensaje de la República Popular China en el Comité de Descolonización implicó un involucramiento aún mayor, con un apoyo abierto y sin ambages a la posición argentina sobre sus derechos soberanos en Malvinas.

«El representante de China (por Geng Shuang) fue más allá de reafirmar la solidaridad y el tradicional apoyo de China sosteniendo que, efectivamente, Argentina debe recuperar el ejercicio de la soberanía y los espacios marítimos circundantes», destacó Vaca Narvaja en diálogo con Télam.

Además, recordó que el canciller Felipe Solá participó de modo presencial en esa reunión del Comité de Descolonización y «agradeció personalmente la actitud (de la delegación china) y transmitió la gratitud personal del presidente Alberto Fernández».

En el mismo sentido se pronunció Filmus, quien evaluó que «lo importante del último Comité de Descolonización, la semana pasada, es que en su discurso China reflejó dos aspectos: en primer lugar, el apoyo a la resolución 2065, es decir a la convocatoria al diálogo entre Argentina y Reino Unido por la controversia territorial, pero al mismo tiempo habló defendiendo la soberanía argentina sobre las islas», subrayó.

Vaca Narvaja, consultado por el presente de la relación bilateral, agregó que -en paralelo a su pronunciamiento a favor de los derechos argentinos sobre Malvinas en el Comité de Descolonización- Beijing apoya «todos los años» el mismo reclamo desde el G-77+China (grupo de países en vías de desarrollo y subdesarrollados creado en 1964 y que ya cuenta con 134 miembros).

Sobre ese punto, el embajador recordó que en la última reunión del G-77+China, en noviembre pasado, se incluyó «un párrafo respecto a los recursos naturales y lo ilegítimo e ilegal que es que el Reino Unido expropie los recursos naturales que son de los argentinos», y así aludió al reconocimiento por parte de ese foro al derecho de Argentina de «emprender acciones legales» por las acciones no autorizadas de explotación de hidrocarburos y pesca.

Filmus, en tanto, analizó el respaldo inédito de la República Popular al reclamo de soberanía argentina sobre las islas, y en ese sentido destacó que la definición del representante de Beijing en el C-24 fue «difundida por todo el mundo» por la diplomacia china, en una suerte de irradiación que se valió de una nota realizada por el diario chileno El Mercurio como también de otras publicaciones de Italia, España y Francia.

«Está claro que los embajadores chinos en distintas partes del mundo están saliendo a plantear lo mismo», describió Filmus en referencia al involucramiento de China en la defensa de las posiciones argentinas en la controversia territorial por las Malvinas y el Atlántico Sur.

Esa postura, siguió el funcionario, tiene consecuencias en el plano económico, y uno de esos efectos es que las flotas pesqueras dependientes de Beijing «no pescan en Malvinas».

«Como China reconoce nuestra soberanía en Malvinas, entonces no pesca en la zona de Malvinas, como sí lo hacen Taiwán y Corea por ejemplo», precisó Filmus en ese punto, y recordó que la administración kelper concede permisos de pesca para operar en las aguas circundantes a las islas y controladas por los británicos.

Aceptar esos permisos implica reconocerles potestad para hacerlo, y China no lo hace.

Sin embargo, la creciente sintonía diplomática, que se refleja en los pronunciamientos del gigante asiático sobre la soberanía argentina pero también en la cooperación entre las bases científicas de la Antártida La Gran Muralla (de China) y Carlini (Argentina), coexiste con algunos desacuerdos cuando se trata de una actividad específica: la pesca.

Como China implementa subsidios a la pesca, eso implica discusiones por ese tipo de operatoria financiada desde el Estado que emergen periódicamente en la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Con la intención de zanjar esas diferencias y profundizar el trabajo en conjunto, Buenos Aires y Beijing acordaron hace una semana conformar una subcomisión de Asuntos Oceánicos, Conservación y Antártida.

«Justamente, se creó esta subcomisión para empezar a definir temas que tienen que ver con la no depredación del Atlántico Sur, donde no sólo está China, hay muchos barcos», afirmó Filmus.

Y sobre la actualidad de la pesca en la zona económica exclusiva de la Argentina, profundizó: «Independientemente de lo que estamos conversando con China, Argentina custodia celosamente las 200 millas. El año pasado, por ejemplo, se capturaron tres buques que estaban pescando ilegalmente antes de las 200 millas, mientras que en toda la época de Macri se habían capturado solamente dos», contrastó el secretario de Malvinas, Atlántico Sur y Antártida de la Cancillería.

De esos tres barcos, dos eran de procedencia china y tras ser detenidos y trasladados al puerto pagaron la multa sin ninguna objeción.

Filmus, además, recordó que en octubre del año pasado se aprobó la ley 27564 que endureció las multas para la pesca ilegal en el área exclusiva de la Argentina, y esa normativa, puntualizó, fijó multas «muy estrictas», que se miden por litros de gasoil y por el costo del acarreo al puerto, pero que además prevén el decomiso de la pesca obtenida irregularmente.

En cualquier caso, más allá de algún punto sensible, lo que está claro es que la relación bilateral con China sigue profundizándose: el posicionamiento activo de Beijing en el apoyo a la soberanía argentina en Malvinas es otro indicador.

Y por si hiciera falta otra señal, la semana pasada la Casa Rosada anunció un acuerdo récord para adquirir 24 millones de vacunas de Sinopharm, producidas por el laboratorio farmacéutico más grande de China, que es estatal, para garantizar un suministro de 8 millones de dosis mensuales entre julio, agosto y septiembre.

A modo de balance general, Filmus estimó que «por su tradición, por su historia y por el papel que han desempeñado su gobierno y el partido que lo conduce (por el PCCh), Argentina ve en China a un país que juega un papel en la defensa de la cooperación Sur-Sur, con un rol importante en la lucha contra el colonialismo desde una posición consecuente».

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