¿Son realmente peligrosos los tickets de compra?

El aviso de que la mayoría de tickets que nos dan en las tiendas tienen bisfenol A, un compuesto químico relacionado con la infertilidad y el cáncer, ha desatado la alarma. Algunos comercios ya han anunciado que lo retiran y la Unión Europea lo hará el 2020. ¿Es exagerada esta preocupación?

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Los peligros del bisfenol A, también llamado BPA, hace mucho que se discuten y analizan. Es uno de los llamados disruptores endocrinos. Está presente en un sinfín de productos, entre ellos el papel térmico, que es el que usan el 90% de los comercios en los recibos de compra. Se distingue porque los números se borran con mucha facilidad.

¿A QUIÉN PUEDE AFECTAR?

Un estudio encabezado por el catedrático de medicina Nicolás Olea, de la Universidad de Granada, ha constatado que el Bisfenol A se desprende fácilmente de los tickets y puede pasar al cuerpo.

De hecho, en Francia están prohibidos desde el 2014 y tras la polémica, algunas empresas (pocas) han dicho que los retiraban. La Unión Europea ha alargado el plazo para su prohibición hasta el 2020.

  • Hay indicios que lo relacionan con el cáncer y los problemas de infertilidad. «Debemos investigar más sobre los efectos adversos para la salud que conllevan ciertas conductas que nos exponen al Bisfenol A; por ejemplo, no parece que pueda contaminarse igual una vendedora que expende decenas de recibos cada día que un ciudadano que solo los toca algunas veces a la semana”, explica el doctor Miquel Porta, catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona y autor del libro «Vive más y mejor reduciendo contaminantes ambientales” (Ed.Grijalbo).

QUÉ HACEMOS CON LOS TICKETS

El bisfenol A puede infiltrarse en el cuerpo a través de la piel después de tocar superficies que contengan este compuesto.

Para evitar aumentar los posibles riesgos hay una serie de medidas que recomienda el Dr.Porta:

La prohibición de los tickets con bisfenol A no llegará hasta el 2020

  • Prescindir de los recibos con BPA (comprobar el cargo en la pantalla del datáfono).
  • Vigilar otros usos de papeles con BPA: también se halla en entradas de cine y algunas tarjetas de embarque, por ejemplo.
  • No mezclar los recibos con los alimentos.
  • No jugar con los recibos ni ponerlos en la boca.
  • No arrugarlos para tirarlos.
  • No usarlos para escribir notas.
  • No guardarlos en bolsillos de chaqueta o pantalones o lugares cercanos al cuerpo.

EL PROBLEMA NO SON SOLO LOS TICKETS

Que este compuesto se encuentra en los habituales tickets de compra no es algo nuevo y de hecho, el problema no es solamente de los tickets ( en los que es probable que pronto desaparezca el Bisfenol A). Hay muchos utensilios que usamos de forma casi diaria que lo contienen.

Como señala el doctor Porta, “el BPA no es bioacumulativo ni persistente, pero lo detectamos en el cuerpo de la inmensa mayoría de la población. ¿Por qué? Porque estamos expuestos a él constantemente.

La exposición prolongada debe ser la mínima posible porque no hacerlo aumenta nuestras posibilidades de trastornos importantes (como la diabetes tipo 2 o la infertilidad)”, añade.

La exposición prolongada a estos químicos aumenta las posibilidades de tener diabetes o infertilidad

  • El Bisfenol A es importante pero no el único de los disruptores endocrinos, unas sustancias químicas capaces de alterar nuestro sistema hormonal y que nos rodean en nuestra vida diaria.

La lista de disruptores endocrinos es mucho más corta de lo que debería ser y de lo que será cuando se vayan evaluando todos los productos”, advierte el catedrático.

QUÉ SON LOS DISRUPTORES ENDOCRINOS

Los disruptores endocrinos son sustancias químicas que se ha comprobado que afectan a nuestras hormonas.

  • Pueden bloquear, inhibir o aumentar la acción de determinadas hormonas que empezarán a actuar de forma distinta a cómo deberían hacerlo. Esto, a largo plazo, puede provocar cambios en el organismo que deriven en enfermedades.

El problema es que las autoridades acostumbran a evaluar la toxicidad en función de la dosis a corto o medio plazo. Sin embargo los disruptores endocrinos actúan en dosis mínimas y pueden tardar décadas en verse sus efectos.

También parecen actuar de manera distinta en función de si se es hombre o mujer, niño o adulto.

  • La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó un informe en el año 2013 donde exponía una lista con unas 800 sustancias químicas sospechosas de actuar como disruptores endocrinos. De todas formas se siguen haciendo investigaciones para determinar exactamente la relación causa-efecto que provocan.

DÓNDE SE ENCUENTRAN ESTAS SUSTANCIAS

Prácticamente por todas partes: en la casa, los alimentos, los cosméticos, la ropa y hasta en el aire que respiramos.

Los más comunes son:

  • Bisfenol A: presente en multitud de recipientes que están en contacto con alimentos y líquidos para el consumo humano, pinturas y también se libera al abrir latas de conservas recubiertas de plástico y en los tíquets de compra.
  • Ftalatos: están en casi todos los plásticos flexibles, utilizados en juguetes, colchonetas, bolsos. También en lacas de uñas, jabones y pintalabios.
  • Retardantes de llama polibromados (PBB): usados para evitar incendios, están en tapicerías, equipos eléctricos y materiales aislantes de construcción.
  • Parabenos: son conservantes utilizados en productos de cosmética e higiene. personal, como cremas, geles y champús.
  • Sustancias perfluoradas: impermeabilizantes y antiadherentes. Se usan en papel de cocina, sartenes e hilo dental.

QUÉ PUEDES HACER PARA PREVENIR

Pese a lo extendidos que están, ciertos hábitos pueden ayudar a reducir su impacto:

  • Utiliza jabón a base de glicerina y otros productos de cosmética natural.
  • Rechaza productos confiltros solares químicos con nombres como etilparabeno o metilparabeno.
  • Para limpiar, busca detergentes con certificación Ecocert o productos naturales como el bicarbonato, el limón o el vinagre.
  • Evita insecticidas domésticos. Usa repelentes naturales.
  • Elige madera maciza, metal, cristal o cerámica en lugar de muebles de plástico y utensilios de cocina de estos materiales.
  • Evita las sartenes y ollas con plástico antiadherente tipo teflón.
  • Utiliza tápers de cristal y evita el plástico en envases que uses para almacenar comida y bebida.

¿ES UNA ALARMA JUSTIFICADA LA DE LOS TÍQUETS?

No hay alarmismo, hay estudios científicos bien hechos por investigadores de larga trayectoria que los publican en revistas científicas muy exigentes”, asegura tajante el doctor Porta.

«No hay alarmismo sino la publicación de estudios científicos rigurosos»

Una pequeña minoría de divulgadores con poca ética intentan desacreditar los estudios científicos sin siquiera leerlos, de forma irracional y sin base científica”, añade.

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