“Momento Bitcoin” del mercado hace caer acciones y bonos argentinos: ¿fin para el contexto global amigable?

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A la incertidumbre doméstica por la marcha de la economía, la injerencia oficial en el Central y el gradualismo fiscal, se le suma el malhumor global por las tasas en EEUU. Peligran las emisiones de empresas y sube el costo de financiamiento para el Gobierno que, por ahora, mira de afuera

Es un buen momento para entrar a boxes y cambiar los neumáticos para luego salir a más velocidad”.

Esta es la premisa que tienen los “optimistas” del mercado financiero con respecto al reciente ajuste de precios que se viene dando en los activos argentinos y en el plano internacional.

Pese a todo, hay inversores que se focalizan en la “sana” depuración de los precios para pronosticar que lo mejor aún está por venir. Pero, como en todo, estos operadores deben convivir con los que dudan de lo pasajero del mal trago.

“Estamos transitando un momento Bitcoin“, describe Leonardo Chialva, socio de Delphos Investment, acerca de lo que ocurre con los papeles argentinos.

La referencia a la criptomoneda tiene que ver con la sensación que reinaba en el mercado sobre este indescifrable activo global y el paralelismo con las acciones argentinas: habían subido mucho y quizás sin sólidos fundamentos.

Cabe destacar que el Bitcoin siguió dejando heridos y cayó por debajo de los u$s7.000 (supo estar cerca de u$s20.000).

Este lunes, en tanto, Wall Street fue protagonista de lo que se denomina un “sell-off” (venta masiva). Se trató de la mayor en más de seis años. El Dow Jones, en tanto, sufrió un recorte de más de 1.100 puntos básicos en tan sólo una jornada, borrando así todo lo ganado en el año.

En paralelo, el boom local -por lo menos a la velocidad que traía- parece ser algo del pasado y, más bien, lo que esperan quienes ponen reparos en la futura recuperación ahora hablan de “selectividad” en las apuestas.

Aseguran que ya no va ser tan fácil ganar apostando con los ojos cerrados.

Los activos argentinos están siendo atacados por varios frentes. No sólo las condiciones internacionales empeoraron para el país, sino que los manejos internos también contribuyeron (quizás en mayor medida) a que el malhumor se potenciara.

Entre las razones de la caída de los precios en bonos y acciones argentinos se encuentran:

-La tasa del bono estadounidense a 10 años llegó al récord de estar en 2,85%. El peligro a nuevos aumentos es que se encarecería el costo de financiamiento local.

-El temor es que haya más inflación en Estados Unidos y eso lleve a la Reserva Federal a subir más de la cuenta el costo del dinero este año.

-En el plano local, potenciaron el ajuste local las peores expectativas de inflación por la baja de tasas del BCRA y el hecho de que se trató de una clara injerencia del Estado en la independencia de la entidad.

-Como consecuencia de este combo, el riesgo país de la Argentina acumula una suba más de 8% este año, hasta los 385 puntos. Esto va a contramano de lo que sucede en la región: el índice de los emergentes acumula una caída del 6% en promedio.

“La suba de tasas internacionales afectó el apetito por riesgo global y gatilló una toma de ganancias que no está justificada por factores fundamentales. En el plano doméstico, el fuerte impacto que registraron los activos argentinos se explicó más por factores locales“, señala un informe de Consultatio, la compañía de Eduardo Costantini.

Al mal tiempo, declaraciones optimistas
El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, trató de ponerle paños fríos al clima más hostil.

“La tasa de interés a 10 años en Estados Unidos vuelve a niveles parecidos a cuando Donald Trump ganó la elección; habrá tasas más altas, el reacomodamiento se hará de manera ordenada”, consideró el funcionario respecto del nuevo panorama global, con el crédito más caro.

Además, evaluó que la Argentina “hizo una colocación de deuda grande en enero y con eso ya financió buena parte de sus necesidades para todo el año. Además, ya hay un proceso de reducción del déficit que lleva a necesidades de financiamiento mucho más bajas en 2019″.

Según Dujovne, entonces, a la Argentina no le impactaría tanto este peor clima global ya que le restan “tan sólo” u$s6.000 millones para conseguir en el exterior (el resto será en el mercado local, alrededor de u$s15.000 millones).

Así, el Gobierno tendría margen para esperar a que las aguas se tranquilicen y aparezca una ventana para ir al exterior.

Claramente, hoy por hoy el costo de financiamiento del país es más alto y eso le cierra las puertas a una colocación de deuda.

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No sólo le complican los planes al Gobierno sino que las empresas que tenían intenciones de salir a colocar deuda o abrir el capital también están más complicadas.

Algo de esto ya se vio con las incursiones de empresas locales en la Bolsa de Nueva York. Corporación América Airports, de Eduardo Eurnekian, tuvo que aceptar vender sus acciones a un precio inferior al que quería. Lo mismo le pasó a Central Puerto.

Las que estaban por salir, ahora recalculando por la tensión internacional, son Molinos Cañuelas (pospuso oferta pública de acciones en noviembre pasado), Distribuidora de Gas del CentroDESA y Genneia.

La biotecnológica Bioceres tiene planeado lanzar su operación este martes al vender acciones entre u$s10-12 en la Gran Manzana. Habrá que ver si finalmente prospera la idea de la compañía dada la situación actual.

El vaso medio lleno
¿Está todo perdido? Claramente no. En la City dicen que parte de este movimiento bajista era predecible.

“No podemos decir que sorprendió dada la vertiginosidad de la suba en las últimas semanas”, dice Lucas Gardiner, director de Portfolio Personal.

Para el especialista, los activos locales no dejarán de estar sensibles a los movimientos de las tasas de interés americanas.

“Una mayor aceleración en su tendencia seguirá afectando a los activos de riesgo en general, incluidos, a los de Argentina”, señala.

No obstante, cree que si la corrección se profundiza, “iremos encontrando cierta resistencia nuevas bajas fuertes ante compras de oportunidad que irán surgiendo”. Esto, en un marco en el que la visión a mediano-largo plazo para los activos locales no se modificó y se mantiene positiva.

Con los bonos, la película tampoco parece ser demasiado negativa. Más aún, porque las recomendaciones de compra corren por cuenta de los bancos de inversión de Wall Street. Por caso, Morgan Stanley (uno de los grandes jugadores) salió a recomendar títulos locales.

“Si bien no menospreciamos los desafíos del proceso de desinflación, recomendamos comprar debido a esa debilidad en los precios“, dice la entidad. ¿Por qué? Básicamente porque:

-Los bonos del país están cotizando como si su calificación fuera más baja que la actual, y debido a que es de las naciones “que más han mejorado”, creen que habrá suba de nota por parte de las agencias de rating. Por ende, los bonos estarían baratos ahora.

-Parte de la caída en los precios de los títulos puede haber tenido que ver con la emisión a principios de enero por u$s9.000 millones, que hizo Caputo. Como la colocación fue tan grande, el mercado no habría podido “absorber” tanta oferta y eso produjo un ajuste en los precios. Los bonos ahora están a precios más atractivos y, dado que no habrá nuevas emisiones en el corto plazo, las cotizaciones se acomodarían.

-En tercer lugar, creen que el Gobierno está haciendo progresos en el tema fiscal y va a cumplir su pauta de déficit de 3,15% para este año.

-Debido a que el banco recomienda una posición “neutra” en emergentes, ahora dicen que el país tiene mayor margen para recibir flujos de inversión, porque están mejorando sus fundamentals. Recomiendan el bono Global argentino con vencimiento en 2046.

En XP Securities, otro banco de inversión de Wall Street, también actualizaron sus pronósticos: “A pesar del último deterioro visto en el ‘estado de ánimo’ de los mercados internacionales de renta fija, seguimos siendo optimistas en Argentina“, afirman.

“Creemos que el continuo deterioro de las expectativas de inflación es un problema importante para el Gobierno y el BCRA, y consideramos que la reducción de la tasa de interés en los próximos meses solo exacerbará el continuo deterioro de las expectativas de inflación”, sueltan al modo de crítica antes de remarcar que, igualmente, hay terreno para invertir en los activos locales.

¿Cuáles? Nombran al bono a 10 años de Argentina en pesos, que le brindaría a los inversores un rendimiento total de 18% este año.

También creen que hay oportunidades para comprar una canasta de bonosprovinciales. Además, consideran relevante el bono local al 2026 (ley Nueva York) y que está pagando a los inversores alrededor del 7% en el rendimiento total de este año.

“Creemos que Argentina volverá a ser mercado emergente por el MSCI este año. Esperamos que las acciones argentinas continúen operando muy bien en el futuro“, escribieron en su último paper.

Para XP, el mayor riesgo para se materialice la apuesta no vendría por un cimbronazo interno sino externo: “la posibilidad de que nos equivoquemos en la visión tendrá que ver por el desempeño futuro de la inflación del mundo desarrollado y, por ende, en la suba de tasas”.

Por eso, recomiendan analizar los próximos movimientos de la Reserva Federal para ver hacia dónde van los mercados. En el mientras tanto, Dujovne se puede dar el lujo de mirar la “balacera” desde afuera.

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