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title: "Dos años después, el \"parche\" sigue costando millones: la crisis energética desnuda la improvisación del Gobierno de Melella"
article_type: "Article"
description: "En 2024 prometieron una solución de emergencia por cuatro meses. En 2026 vuelven a alquilar los mismos generadores por más de 717 mil dólares. Las obras estructurales anunciadas desaparecieron del discurso oficial y la emergencia parece haberse convertido en una política de Estado."
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date_published: "2026-07-01T14:01:00-03:00"
date_modified: "2026-07-01T14:41:29-03:00"
tags:
  - "energia"
  - "gabriela castillo"
  - "gasto"
  - "gustavo melella"
  - "improvisacion"
  - "millones"
  - "ushuaia"
author_name: "Polo Sur"
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# Dos años después, el "parche" sigue costando millones: la crisis energética desnuda la improvisación del Gobierno de Melella

![castillo melella energia](/download/multimedia.normal.afdadd8549fa3b0d.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp)

La historia se repite.

Y cuando un gobierno repite exactamente la misma solución dos años después, deja de hablarse de una emergencia para empezar a hablar de un modelo de gestión basado en la improvisación.

En agosto de 2024, el Gobierno de Gustavo Melella presentó el alquiler de siete generadores eléctricos como un recurso excepcional para atravesar un invierno crítico. La explicación era razonable: la usina necesitaba reparaciones urgentes, estaba previsto instalar un nuevo rotor, renovar el tablero de control, incorporar una nueva cámara de gases y acceder a un crédito internacional de 70 millones de dólares para construir una nueva central térmica.

Todo tenía fecha de vencimiento, los generadores permanecerían apenas unos meses, el parche terminaría cuando llegaran las soluciones de fondo. Dos años después, nada de eso ocurrió.

La Provincia acaba de renovar nuevamente el alquiler de esos mismos equipos mediante una contratación directa por u$ **717.211 dólares**, para continuar haciendo exactamente lo mismo que prometía dejar de hacer en 2024.

La pregunta es inevitable.

**¿Qué pasó con todas las inversiones que iban a resolver definitivamente la crisis energética?**

¿Qué ocurrió con el crédito internacional anunciado?

¿Qué sucedió con el financiamiento del Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva?

¿Dónde está la nueva central térmica?

¿Dónde quedó el aumento permanente de la capacidad de generación que el propio Gobierno aseguraba que llegaría pocos meses después?

Las respuestas brillan por su ausencia.

En cambio, lo único que aparece es otra contratación directa.

Más alquiler.

Más gasto.

Más dólares.

Más combustible.

Y, sobre todo, más dependencia de una solución que nació como provisoria y terminó transformándose en permanente.

La contradicción resulta difícil de explicar.

En 2024 el Gobierno sostenía que los generadores eran un puente hacia una solución estructural.

En 2026 los presenta como una herramienta necesaria para garantizar la estabilidad del sistema.

Es decir, el parche dejó de ser un parche.

Pasó a convertirse en parte del funcionamiento habitual del sistema eléctrico de Ushuaia.

Y eso revela un problema mucho más profundo que una falla técnica.

Revela la ausencia de planificación.

Porque gobernar no consiste únicamente en apagar incendios.

Gobernar implica resolver los problemas para que no vuelvan a repetirse.

Mientras tanto, el costo para los fueguinos sigue creciendo.

No solamente porque el alquiler supera los u$ **717 mil dólares** en apenas tres meses, sino porque a ese monto deben sumarse los costos de operación, mantenimiento y el enorme consumo de combustible que requieren estos equipos diésel.

En otras palabras, la Provincia continúa destinando millones para sostener una infraestructura provisoria que ya debería haber sido reemplazada por inversiones permanentes.

Lo más preocupante es que nadie parece hacerse cargo.

Los anuncios realizados en 2024 desaparecieron del relato oficial sin explicación alguna.

Ya no se habla del rotor.

Ya no se habla de la nueva central.

Ya no se habla del crédito internacional.

Ya no se habla del FAMP.

Solo se renueva el alquiler.

Como si dos años no hubieran pasado.

Como si gastar cientos de miles de dólares en una solución transitoria fuera algo normal.

La verdadera emergencia ya no parece ser solamente energética.

La verdadera emergencia es la incapacidad del Estado para transformar soluciones de corto plazo en políticas públicas que resuelvan definitivamente los problemas de infraestructura.

Porque cuando un parche dura dos años, deja de ser un parche.

Y cuando las promesas desaparecen mientras los gastos extraordinarios se vuelven permanentes, lo que queda expuesto no es una contingencia.

Es una forma de administrar basada en la improvisación, la falta de planificación y el uso creciente de recursos públicos para sostener problemas que el propio Gobierno había prometido resolver.

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