La Historia de Evo Morales el primer presidente indígena en Bolivia que sufrió un duro golpe de estado

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Morales conoció la cárcel y sufrió un atentado a finales de la década de los 80 cuando lideraba los reclamos de los productores de coca que históricamente se han opuesto a la erradicación de sus cultivos, que consideran parte de su herencia cultural indígena.

Evo nunca abandonó su liderazgo como cocalero. Mantuvo, incluso en la presidencia, la dirección del Comité de Coordinación de las seis federaciones de productores de coca de la zona conocida como trópico cochabambino, en el centro de Bolivia, donde se siembran cerca de 7.800 hectáreas de coca, según la Oficina de la Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc).

El valor que Morales le da a los productores de coca no es gratuito. El actual mandatario le debe al movimiento cocalero su incursión en la política. Construyó una plataforma electoral con los cultivadores que le permitió lograr un escaño como diputado en las elecciones generales de 1997.

Desde su puesto como diputado, criticó en repetidas ocasiones al gobierno de Hugo Banzer Suárez, de 1997 a 2001, quien buscaba erradicar todos los cultivos de coca en Bolivia.
La férrea defensa de los intereses cocaleros le costó a Evo Morales, en enero de 2002, su puesto en la Cámara de Representantes de Bolivia.

Morales fue separado de su cargo como diputado en medio de acusaciones de haber promovido hechos violentos en unas protestas de productores de coca donde murieron tres campesinos y cuatro agentes de las fuerzas armadas.

La pérdida del escaño, una medida sin precedentes en más de 50 años, disparó la fama y la admiración por Morales en amplios sectores de la sociedad boliviana que vieron una injusticia en la decisión de la Cámara, aprobada con 104 votos a favor y 14 en contra.
«Ustedes están cometiendo un grave error. Mi delito fue cumplir el mandato popular (…) El pueblo será el juez», advirtió Morales, en medio de su expulsión. El tiempo le dio la razón.
Evo lanzó su candidatura a la presidencia con sólo cuatro años de vida política, pero con la certeza de que su figura había alcanzado dimensiones nacionales.

El gobierno de Evo Morales es un período de la historia boliviana que comenzó el 22 de enero de 2006 con la asunción del dirigente del MAS a su primera gestión como presidente de Bolivia.

En aquella oportunidad, Evo Morales obtuvo casi el 54 % de los votos en las elecciones de 2005, convirtiéndose en el primer presidente de origen indígena. Fue reelegido en 2009 con el 64,22 % y nuevamente en 2014 con el 63,36%.

Política económica
Durante su gestión el producto interno bruto (PIB) creció un promedio del 5.2%. En 2008, Bolivia alcanzó su mayor crecimiento registrado, un 6,2%, alcanzando en el tercer trimestre del año un tope del 7,1%, según datos del Fondo Monetario Internacional (FMI). Lográndose el mayor crecimiento económico en tres décadas. En 2010 , debido al crecimiento económico, el Banco Mundial sacó a Bolivia de la lista de países de ingresos bajos y la colocó en el grupo de países de ingresos medios.

Nacionalización de los hidrocarburos y reforma agraria
El 1 de mayo del 2006, Morales decretó la nacionalización definitiva los recursos hidrocarburíferos del país y mientras que un contingente militar y funcionarios de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) era desplegado en algunas instalaciones petroleras y gasolineras del país, cumpliendo así una de las promesas electorales realizadas en su campaña por la presidencia. Hasta entonces su explotación se encontraba en propiedad de compañías petroleras transnacionales, principalmente de la española Repsol y de la brasileña Petrobras, a través de concesiones durante el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada, que Morales catalogó como nulas en pleno derecho. La decisión afectó especialmente a Brasil dado que en el momento de la decisión, Petrobrás era la principal transnacional petrolera que explotaba yacimientos de Bolivia y por otro lado, la mitad del gas que consumía Brasil provenía de Bolivia.

Tal como lo anunció en su campaña, el mandatario firmó el decreto supremo 28.701, conocido como decreto supremo en el campo petrolero de San Alberto, en Tarija, al sur de La Paz por el cual los bolivianos recuperan el control de los hidrocarburos (Bolivia es el segundo país de Sudamérica, detrás de Venezuela, en reservas de hidrocarburos) tal como dice textualmente el propio decreto el Estado recupera la propiedad, la posesión y el control total y absoluto» de los hidrocarburos.

La normativa obliga a que las empresas que exploten los yacimientos sean empresas mixtas en las que YPFB tenga al menos un 51% del capital. Estas empresas deben entregar la producción a esa empresa pública que se encarga de la comercialización definiendo las condiciones, volúmenes y precios tanto para el mercado interno como para la exportación y la industrialización. El estado Boliviano se queda con el 82% de los ingresos y las petroleras un 18%, suficiente para cubrir los gastos de explotación.

Morales en su discurso dijo en voz alta, «se acabó el saqueo de nuestros recursos naturales por empresas extranjeras». Esta nacionalización de los recursos energéticos del país es la tercera que se produce, las anteriores se realizaron en 1937 y 1969. A esto se sumaría el anuncio del 20 de junio de 2006 en donde advierte sobre la nacionalización de los servicios de ferrocarriles de su país, lo que afectaría a capitales chilenos.

Similar orientación normativa tenían siete decretos sobre la distribución de las tierras, emitidos en junio de 2006, donde consistía en entregar títulos de propiedad de tierras estatales a campesinos pobres en particular indígenas, además a largo plazo se debería nacionalizar latifundios para su redistribución.

Estatización de recursos y servicios públicos
1º de mayo de 2006: se emitió el decreto «Héroes del Chaco» en que se declara el fin del «saqueo de los recursos naturales» y comienzo de un “proceso de nacionalización de los recursos del país”. Los hidrocarburos se presentaron como el objetivo principal de las nacionalizaciones, específicamente, las reservas de gas, principal fuente de divisas del país. El presidente comenzó la negociación de nuevos contratos de explotación con las empresas extranjeras.

En octubre de 2006 se reestatizó la mina de estaño de Huanuni.
En enero de 2007 se rescindió el contrato de Aguas del Illimani, una empresa de servicios de agua y saneamiento al departamento de La Paz, hasta ese momento en manos de la empresa francesa Lyonnaise des Eaux.

En febrero de 2007 se reestatizó el Complejo Metalúrgico Vinto que estaba en manos de la minera Sinchi Huayra, subsidiaria de la suiza Glencore International.
En 2008, se nacionalizó Entel, la mayor telefónica en Bolivia, hasta ese momento filial de la italiana Telecom, definiéndose como los dos objetivos principales de la nacionalización “hacer de las telecomunicaciones un derecho humano y que Entel sea una empresa rentable, competitiva y líder del sector”.

En 2008 el estado boliviano adquirió la totalidad de la Compañía Logística de Hidrocarburos Boliviana (CLHB) de capitales alemanes y peruanos.

El 1 de mayo de 2008 el estado boliviano concretó la compra de más del 50 % de las acciones de la petrolera Andina, hasta ese entonces filial de Repsol YPF. En octubre de 2008, la firma española firmó un acuerdo con la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) para iniciar la gestión compartida de YPFB-Andina, en la que Repsol YPF tenía participación minoritaria. También se recuperó la mayoría accionaria (51 %) de Chaco, filial de British Petroleum y el 50 % de las acciones de la petrolera Transredes, a cargo de la distribución de hidrocarburos, administrada hasta ese momento por la empresa británica Ashmore y la empresa anglo-holandesa Shell.

El 1º de mayo de 2009 se estatizaron todas las acciones de la empresa AIR BP Bolivia, encargada del servicio de suministro de combustibles de aviación en los aeropuertos, hasta ese momento filial de la empresa británica BP.

El caso de los «misiles chinos»
Entre sus primeras decisiones en enero de 2006 está también la purga de 50 generales, 6 relacionados con la transferencia de 28 misiles tierra-aire MHN-5 de fabricación china, -según aseguró Morales los únicos que poseía Bolivia- que se encontraban en los arsenales bolivianos, a Estados Unidos, con el argumento de que eran obsoletos y debían ser «desactivados». El nuevo presidente anunció su intención de llevar ante los tribunales a su predecesor, Eduardo Rodríguez Veltzé y al entonces ministro de Defensa, Gonzalo Méndez Gutiérrez, acusándolos de traición a la Patria por este caso. En 2010 el ex-embajador de EE. UU. en Bolivia cambió su versión y exoneró al expresidente. David Greenlee dijo que el expresidente Eduardo Rodríguez Veltzé posiblemente no estuvo enterado de la operación y responsabilizó a altos jefes militares de haber negociado la entrega del armamento a cambio de prebendas. El juicio se inició una década después, en abril de 2015 con la imputación entre otros del exministro de Defensa Gonzalo Méndez, el excomandante en jefe de las Fuerzas Armadas Marco Antonio Justiniano y el excomandante en jefe del Ejército y exsenador opositor Marcelo Antezana. En agosto del mismo año Morales pidió «sancionar drásticamente» a los exjefes militares.

El 31 de agosto de 2017 el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Bolivia emitió un fallo con dos absoluciones y penas máximas de 3 años de prisión a los demás imputados. Entre los condenados está el exministro de Defensa, Gonzalo Méndez. Argumentando que la entrega de armas a una potencia extranjera es traición a la Patria, cuya pena máxima es de 30 años sin posibilidad de indulto, el presidente Morales pidió iniciar un «juicio de responsabilidades» a los miembros del TSJ bajo sospecha de prevaricato.

Campaña de alfabetización
Desde marzo de 2006 se inició la campaña de alfabetización Yo, sí puedo con participación y asesoría de los gobiernos de Cuba y Venezuela con el objetivo de enseñar a leer y escribir a 1.200.000 bolivianas y bolivianos para el año 2008, erradicando el analfabetismo endémico.11 En octubre de 2006, en una segunda fase de programa se inició la alfabetización en las lenguas locales, aimara y quechua en áreas rurales y urbanas y en guaraní.

Asamblea Constituyente
Artículo principal: Constitución de Bolivia
El 2 de julio de 2006, se celebró el referéndum auspiciado por Morales, donde se eligieron los 255 integrantes de una Asamblea Constituyente encargada de redactar una nueva constitución. Movimiento al Socialismo obtuvo 137 escaños (53%) pero no pudo alcanzar los dostercios necesario para aprobar la futura carta fundamental sin pactar con otras fuerzas.

Las principales adiciones de la nueva constitución fueron:

Reconocimiento indígena, a través de cuotas de parlamentarios, un sistema judicial independiente, autogobierno y propiedad de los recursos forestales
Cambios en la autonomía y organización territorial
Prohibición de latifundios
Declaración de Bolivia como un estado plurinacional unitario y pacifista
Reconocimiento de nuevos derechos
Se declara la propiedad estatal de los recursos naturales
El mandato presidencial es de cinco años con posibilidad de una única reelección
Gira presidencial: En España el presidente José Luis Rodríguez Zapatero anunció la condonación del monto total de la deuda boliviana con España, una suma de 120 millones de euros. Tras su paso por Bruselas, La Haya, China y Sudáfrica, concluyó la gira en Brasil, donde acordó con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva trabajar juntos en un programa de cooperación para luchar contra la pobreza.

Evo Morales criticó vehementemente los tratado de libre comercios firmados por los gobiernos de Perú y Colombia con Estados Unidos, y apoyó al gobierno de Venezuela en su salida de la Comunidad Andina. En este punto criticó duramente a Alejandro Toledo, Presidente del Perú, al considerar que había traicionado a la población indígena sudamericana que supuestamente representaba. Asimismo lamentó lo que él consideraba como un excesivo afán de figuración por parte del peruano. Morales propuso, a su vez, como alternativa una respuesta a este y otros acuerdos neoliberales mediante el denominado por él, «Tratado de Comercio entre los Pueblos» y decidió ingresar junto con los gobiernos cubano y venezolano en el Alternativa Bolivariana para América ALBA. Con respecto a su países vecinos, pidió a los gobiernos de Brasil y Argentina pagar más por el gas boliviano, en este asunto se le asignó una solicitud de arresto a altos directos de la empresa española Repsol. Y empezó roces diplomáticos con el gobierno de Estados Unidos, por la actitud de este último de revocar visados a varios funcionarios bolivianos asentados en territorio estadounidense, igualmente solicitó la extradición del expresidente Sánchez de Losada y su mano derecha, Carlos Sánchez Berzaín, para su procesamiento por presunto delitos de lesa humanidad en su gobierno.

En mayo de 2006 Morales asistió a la cumbre de los jefes de Estados de América Latina-Unión Europea en donde buscó apoyo para eliminar la categoría de «ilícito», la hoja de coca asegurando que no debe confundirse con la cocaína, además reforzar aún más su imagen internacional.

El 16 de abril de 2009, en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, la policía boliviana declaró haber frustrado un atentado contra Evo Morales. En la operación murieron tres extranjeros, que la policía identificó como mercenarios; y dos personas más fueron detenidas. La oposición asegura que este presunto atentado fue en realidad un montaje del gobierno boliviano para dañar al movimiento autonomista del Departamento de Santa Cruz.

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