Comprobado: dormir mal es un claro problema de salud

Tanto la OMS como otras organizaciones alertan sobre un mal que padece más gente.

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Dormir poco o mal puede derivar en problemas de salud. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ya considera como epidemia de salud pública los problemas de sueño, que pueden derivar en trastornos neurológicos y cardiovasculares

El Día Mundial del Sueño tiene lugar cada tercer viernes de marzo, organizado por la World Sleep Society (WSS). En esta edición su lema es “Duerme bien, envejece sano”. La agencia EFE ha recogido información de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Sociedad Española del Sueño (SES), la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), la Sociedad Española de Neurología (SEN) y el laboratorio Cinfa sobre este importante factor relacionado con el bienestar.

Milagros Merino, portavoz de la SES y miembro de su comité científico, destaca: “Reconocemos la importancia de la alimentación (incluída la hidratación) o del ejercicio, pero el descanso también se considera imprescindible para la salud física y mental”.

La OMS asegura que no dormir lo necesario ya es una epidemia mundial, y que cada vez es mayor el reconocimiento del sueño en la salud pública. Alicia Ocáriz, médica de Cinfa, afirma: “Dormir las horas suficientes y hacerlo en buenas condiciones no es una pérdida de tiempo, es una inversión en salud para nuestro organismo”.

La SEN apunta que hasta cuatro millones de españoles sufren algún trastorno del sueño crónico y grave. Entre un 20 % y un 48 % de la población adulta tiene dificultad para iniciar o mantener el sueño. Este problema también alcanza a la población infantil, de la que al menos un 20 por ciento sufre algún tipo de trastorno.

Según las informaciones recopiladas de estas organizaciones, en lo que respecta a las horas de sueño, las necesidades varían a lo largo de la vida:

-En el caso de los recién nacidos el tiempo de sueño es de catorce a 17 horas o más.
-Los niños y adolescentes, nueve o 10 horas.
-Los adultos, siete u ocho horas.
-Los mayores de 65 suelen dormir menos de siete.
-Dormir mal, un problema de salud

La doctora Ocáriz explica: “El sueño es una necesidad biológica de nuestro organismo. Dormir nos permite restablecer las funciones físicas y mentales. No descansar bien o hacerlo en malas condiciones puede originar fallos de memoria, razonamiento o aumentar el riesgo de sufrir accidentes”.

Cuatro millones de personas, aproximadamente el 10 % de la población, padecen problemas de insomnio crónicos y graves, lo que supone una exposición importante a ciertos problemas de salud. La mala calidad del sueño puede ser un desencadenante de determinados trastornos neurológicos como ictus, párkinson, o alzhéimer. “Existe una relación bidireccional entre sueño y alzhéimer”, sostiene la portavoz de la SES.

Dormir mal no solo se asocia a problemas neurológicos. En esta línea, la Sociedad de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), indica que dormir menos horas o tener sueño fragmentado se ha asociado a arterioesclerosis subclínica y a un mayor riesgo cardiovascular, dato que los neumólogos han extraído de un estudio publicado en la revista Journal of the American College of Cardiology. Esta es una de las más de 4.000 referencias científicas sobre la relación existente entre sueño escaso y riesgo de sufrir accidentes cardiovasculares.

A este estudio se suma otra investigación, Progression of Early Subclinical Artherosclerosis (PESA), coordinado por el director del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), Valentín Fuster. Según el mismo, las personas que duermen menos de seis horas al día tienen un riesgo de un 27 % superior de sufrir arterosclerosis, una acumulación de grasa y colesterol en las paredes de las arterias que se relaciona con el infarto de miocardio y la angina de pecho.

 

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