Los argentinos ya se anticipan a una posible devaluación y “revientan” sus tarjetas fuera del país

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Los saldos en dólares crecieron 60% en julio. Según datos del Banco Central, los plásticos no tuvieron descanso el mes pasado. Como contrapartida, las industrias no encuentran esos billetes verdes que reciben aquellos que viajan. El atraso cambiario y la mayor brecha entre blue y oficial, las causas

algo quedó claro es que la administración kichnerista hoy no cuenta con los dólares suficientes para “bancar” una recuperación de la industria y poder propiciar al mismo tiempo la reedición de un “mini boom” de consumo, que ayude a allanar el camino hacia las elecciones.

La contracara de los vaivenes que deben padecer las empresas, es la que viven los ahorristas yturistas argentinos, que hasta el momento no han tenido ni una sola traba, ya sea al intentar comprar divisas como al momento de adquirir pasajes o paquetes al exterior.

Así, en la recta final de este segundo mandato de Cristina Kirchner, se da la situación paradójica de que el tan comentado proceso de “reindustrialización” se ha quedado sin billetes verdespara poder seguir operando con normalidad, mientras que una clase media “pudiente” (tal como la definiera el ministro Axel Kicillof) no encuentra dificultades para dolarizar susahorros, vacacionar en el Caribe o ir de shopping por Miami.

A la hora de analizar el “backstage” de este boom de turismo emisivo, un dato clave es que la “factura” por viajes al exterior explica apenas 3 de cada 10 dólares que el Ministerio de Economía tiene contabilizados bajo el concepto “turismo”. Todo el resto corresponde acompras con plásticos.

Para ponerlo en perspectiva, entre enero y junio, el Banco Central debió resignar unosu$s4.300 millones por turismo internacional. De ese total, cerca de u$s3.000 millonesestuvo explicado por gastos con tarjeta en moneda extranjera.

En este contexto, un punto clave es que en julio el saldo por gastos con tarjeta en el exterior concluyó en un nivel promedio de u$s372 millones, casi un 60% más que el registro del mismo mes de 2014 y apenas por debajo de los niveles de 2013, año récord

Este fuerte incremento obedeció a la recuperación de los salarios en términos de dólar, dado que las remuneraciones se movieron muy por encima de la tasa de devaluación acumulada.

Desde la agencia Turismocity reconocieron a iProfesional que “más argentinos están viendo que hoy viajar al exterior ha quedado muy barato. Y la evolución del blue en esto juega un papel importante”.

“Están los que prefieren pagar un pasaje en cuotas sin interés y en pesos. Pero también hay clientes que tienen dólares en la mano. En ese caso, pueden acceder a un viaje a Miami a un precio equivalente a los u$s600 o ir a destinos exóticos como Japón por apenas u$s900. Son precios que eran imposibles de imaginar hace unos meses”, completó la fuente.

La reciente suba del blue lleva a los argentinos a considerar que la cotización oficial fue quedando retrasada y que pueden acceder a una suerte de tipo de cambio “subsidiado”.

A comienzos de abril de este año, el gap entre el informal y el llamado “dólar turista” (oficial + recargo del 35%) era casi inexistente, del orden del 3,5%.

Sin embargo, con blue moviéndose en torno a los $15, esa diferencia se multiplicó por seis.

“La ampliación de la brecha siempre termina incentivando a que los argentinos gasten másen el exterior”, apuntó Lucio Castro, economista de la consultora Elypsis.

La tendencia por la cual más argentinos optan por hacer turismo internacional no sólo está relacionada con un dólar que fue quedando barato.

También influye el hecho de que, al tratarse de un año electoral, al Gobierno se le dificulta avanzar en una corrección del billete verde. Esto es visto por los particulares como una suerte de “seguro de cambio” hasta las elecciones.

Lo que pueda pasar de ahí en más es una incógnita y es por eso que muchos aprovechan a concretar hoy lo que no saben si podrán pagar mañana. Por eso, más turistas se apuran a “fijar” la contratación de hoteles, pasajes o servicios a un dólar tarjeta de $12,20 y minimizar así la exposición a una futura devaluación del peso.

Paralelamente, las agencias y las líneas aéreas se suman a la tendencia con una agresiva “guerra de promos”.

En momentos en que las 12 cuotas sin interés se han convertido en un estándar, los principales jugadores del sector están desplegando menúes de financiamiento que llegan a los 18 meses de plazo y descuentos que van del 10% al 60%.

Dos saldos comerciales
De continuar esta tendencia, en el sector estiman que la sumatoria de las compras de paquetes y pasajes y el “tarjeteo”, totalizará una “fuga” superior a los u$s8.000 millonespara todo 2015.

De confirmarse esta cifra, implicará unos u$s1.300 millones más que el nivel alcanzado el año pasado.

No sólo eso: este monto que se espera terminará resignando el BCRA de las reservas en concepto de turismo equivaldrá a más de dos saldos comerciales.

Claro que este boom genera malestar en otros sectores de la economía, especialmente en laindustria, que padece el sistema de cupos que impuso el Gobierno para “bancar”importaciones.

De hecho, las automotrices tuvieron que pelear durante cuatro meses para que les dieran apenas u$s50 millones extra cada 30 días. ¿El resultado? Según datos de ADEFA, la producción cayó en julio un 8%, al tiempo que acumula una baja del 12% en lo que va del año.

Fuente: Iprofesional

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