La lista de los rituales de Nochevieja y por qué los sigues

La inclusión social y el “por si acaso” son sus motivos principales

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Seguro que ya tienes en casa las uvas para acompañar las campanadas y la lencería roja que llamará a la buena suerte durante el próximo año. La despedida del año y el recibimiento del siguiente están cargados de rituales que acompañan el cambio de etapa. Pero, ¿te has planteado alguna vez el motivo que te lleva a seguir estas tradiciones?

“Se trata de algo que pasó en algún momento de la historia y que luego se hizo vírico o popular. Todo el mundo lo sigue por tradición o costumbre, pero también por superstición”, indica Guillermo Fouce, profesor Psicología Universidad Complutense de Madrid y Presidente de Psicología sin Fronteras.

“Uno de los motivos por los que seguimos estos ritos y supersticiones es por la necesidad de dar explicación a todo”

La Real Academia Española define la superstición como una creencia extraña a la fe y contraria a la razón. Existen algunas teorías que fundamentan estos comportamientos. Una de ellas es la necesidad que tiene el ser humano de dar explicación a todo lo que ocurre a su alrededor.

“Tenemos supersticiones para tratar de entender las cosas, cubrir con imaginación lo que no sabemos”, comenta el especialista. Otro motivo es que cuando ocurren cosas en sucesión, automáticamente atribuimos un escenario de causa-efecto.“En general no nos paramos a pensar en por qué lo hacemos, simplemente lo hacemos y si se nos pregunta, solemos decir: por si acaso”, asegura Fouce

Uvas de la suerte: una con cada una de las 12 campanadas que anuncian el inicio de un nuevo año. Ojo, no confundir con los cuartos, que vienen antes. Aunque ya sabemos que los presentadores nos ayudarán a que no nos equivoquemos y el símbolo de unas conocidas tarjetas de crédito -con las que se paga todo pagar todo aquello que si tiene precio- aparecerá comiéndose las uvas con nosotros.

La teoría principal dice que se remonta a a un excedente de la cosecha en Alicante en 1090.Pero otras fuentes indican que en el siglo XIX existía la costumbre entre los burgueses españoles de comer uvas y brindar con champán para dar la bienvenida al año que entra.

Tenemos supersticiones para tratar de entender las cosas, cubrir con imaginación lo que no sabemos”

Besarse a media noche: cuando el reloj marca las doce, besamos a quienes han compartido la cuenta atrás con nosotros. La superstición dice que de esta forma aseguramos que el vínculo afectivo con estas personas se mantendrá durante los próximos doce meses.

En EE.UU. es una de las tradiciones más importantes. Incluso se han desarrollado estudios respecto a ella, como la del Washington Times, que afirma que dos tercios de la población del país esperaba compartir el beso de Año Nuevo con alguien. “En estos casos hay también un factor de imitación. Buscamos la inclusión social, sentirnos parte de algo”, explica Fouce.

Ropa interior roja: parece que esta tradición se remonta a la Edad Media, donde este color estaba completamente prohibido. Pero lo que confirma la ciencia es que el rojo es un color que está relacionado con la prosperidad, el amor y la pasión.

Oro en la copa: “Al brindar ponga en su copa un anillo de oro y si no bebe muerda el anillo para tener dinero”, aconseja Ana Vázquez Hoys, profesora de Historia Antigua y escritora en su blog. El oro está aceptado como método de pago en todo el mundo y forma parte de las reservas financieras internacionales, lo que lo convierte en un símbolo de riqueza.

Dicen que el pie derecho debe ser el primero en tocar el suelo para empezar bien el año”

Entrar con el pie derecho: dicen que para empezar bien, el derecho debe ser el primer pie que debe apoyarse en el suelo al comenzar el año nuevo. “Los fines de año tienen mas carga de tradición y de superstición para cumplir con esto: borrar lo malo y entrar con buen pie en el nuevo año”, afirma Guillermo.

Quemar un papel: En países como Rusia, se escribe un deseo en un papel, para luego quemarlo y dejar que las cenizas caigan en una copa con champán que hay que beberse. “Este tipo de tradiciones responden a celebrar el cierre de una etapa para el inicio de otra”, argumenta el psicólogo.

Encender todas las luces de la casa: atraer la claridad en el nuevo año es la justificación de esta tradición. “En realidad las tradiciones son o no populares en función de la época y del sitio, no en todo el mundo se hacen las mismas cosas, tiene que ver con la herencia y las costumbres adquiridas”, matiza Fouce.

Comer lentejas: comer este alimento el día 31 o en la comida del 1 de enero está relacionado con la prosperidad. Se piensa que así el nuevo vendrá cargado de abundancia, riqueza y dinero.“Se trata de acciones que no suponen demasiado esfuerzo y nos reportan cierta tranquilidad emocional”, cuenta Fouce.

Los fines de año tienen mas carga de tradición y de superstición para cumplir con esto: borrar lo malo y entrar con buen pie”

Las maletas junto a la puerta: dicen que colocar las maletas junto a la puerta justo antes de que cambie el año. Es una tradición muy común en algunos países de Latinoamérica, como Colombia o Venezuela, donde esta costumbre suele ir un paso más allá: allí hay que dar una vuelta a la manzana con el equipaje vacío.

“En términos generales no hay consecuencias negativas a estos actos, salvo que la persona crea en exceso. Entonces puede suceder lo llamamos profecía auto cumplida. Creemos que algo va a ocurrir y finalmente sucede pero porque nosotros mismos lo hemos provocado”, señala el psicólogo.

Son actos que no tienen consecuencias negativas, salvo que la personas se los crea en exceso”

 

 

 

 

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