El Gobierno asegura que la vuelta al Fondo es para “salvar” el gradualismo

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Recurrimos al FMI para salvar el gradualismo”, confiesan en la Casa Rosada. Si bien el solicitar un préstamo al Fondo Monetario Internacional tiene un costo político, el propio presidente, Mauricio Macri, consideró que debía ponerse al frente y efectuar el anuncio. Dejó para el ministro de Hacienda, Nicolás Dujvone que avance un poco más en los detalles aunque aún no se conoce nada respecto al tipo de préstamo, monto y plazo que solicitará Argentina. Guido Sandleris, jefe de asesores precisó: “No puedo hablar de monto, de plazos ni de tasa de interés, recién comenzamos a partir de este miércoles las negociaciones”.

Justamente viajaron para Washington el ministro de Hacienda, Nicolás Dujvone, jefe de gabinete, Ariel Sigal, el jefe de asesores, Guido Sandleris y los secretarios de Hacienda, Sebastian Galiani y Rodrigo Pena. La expectativa es mantener un encuentro con la titular del organismo, Christine Lagarde y con los equipos técnicos.

Si bien tanto en la Rosada como en el Palacio de Hacienda se negaron a confirmar el monto que solicitarán algunos analistas internacionales hablan de unos u$s 30.000 millones aunque no se descarta que el monto pueda llegar a ser mayor. Dependiendo del tipo de crédito las tasas de interés fluctúan entre un 3 a 5%.

Otro de los interrogantes es respecto a cuándo estiman contar con el dinero, Sandleris volvió a evitar precisiones aunque admitió que “esperaba que sea bastante pronto”. Asimismo aclaró que si bien “Argentina no necesita el dinero del FMI” el contar con ese préstamo permitirá “suavizar las turbulencias del mercado”, explicó el funcionario. En este sentido señaló que los fondos “le permitirán al Gobierno reducir sus necesidades de financiamiento, y esto liberará recursos para que los privados puedan financiarse”.

En el Gobierno están confiados que las negociaciones con el FMI no serán complicadas. Es que la propia titular del FMI cuando vino a la Argentina no se cansó de elogiar a la administración Macri.

Es más, en marzo cuando visitó el país, en ocasión de la reunión del G20, la funcionaria dijo que Argentina estaba “atacando el problema del déficit fiscal con mucha decisión, de manera sustancial y sostenible en el tiempo”.

• Confianza 

En todo momento, distintos funcionarios tanto del ala política como de la económica se ocuparon de indicar que el recurrir al FMI es para continuar ajustando el déficit de manera gradual. Y algo de razón no les falta si atendemos a los conceptos que señaló Lagarde en la Universidad Torcuato Di Tella y ante la mirada del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, cuando dijo que el Gobierno “no ataca al déficit fiscal brutalmente sino contemplando la capacidad de la economía argentina y de la sociedad para responder”. 

Para luego agregar, “los ortodoxos podrían argumentar que sería mejor que se haga más rápido, pero en tanto haya decisión y voluntad y se reduzca en un punto el déficit fiscal primario sería un gran logro también“, aseveró la titular del FMI. Con estas palabras es que el Gobierno se siente confiado de que las negociaciones llegarán a un buen puerto.

Uno de los temores es el nivel de exigencias o condicionalidades que pueda exigir el organismo. Como bien señaló Sandleris “el Fondo es pragmático, realista. No veo que haya una diferencia sustantiva (de enfoque) con lo que nosotros proponemos en términos fiscales“.

Si se mira la evaluación económica que efectuaron los técnicos del organismo contenida en el Articulo IV las críticas pasaban más por una mayor aceleración del ajuste fiscal -ya anunciado el viernes cuando se definió un recorte al 2,7%- y advertían sobre el apreciación del peso en relación al dólar (algo que también se ha revertido en los últimos días).

Estas razones más el apoyo externo a la Argentina, en particular de los Estados Unidos (el país miembro con más peso en el Directorio de la entidad) hacen prever que el préstamo saldrá sin mayor dificultades.

De hecho, apenas conocido el anuncio ya el subsecretario de Asuntos Internacionales del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, David Malpass indicó: “No vemos el comienzo de una crisis de los países emergentes con el caso de la Argentina. No creo que estemos viendo eso, pero seguiremos de cerca las negociaciones”. 

Casualmente este martes se llevó a cabo la Conferencia Anual de las Américas, organizado por el Consejo de las Américas en la ciudad de Washington, donde Malpass aseveró que “El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha apoyado a Macri y su programa de reformas financieras”.

• Culpa externa 

Los funcionarios del Gobierno coinciden en explicar que la crisis obedece a la volatilidad de los mercados internacionales. Explican que el impacto fue mayor en la Argentina porque la herencia recibida. Así, lo decía Sandleris, “en economías más consolidadas, como la de Chile, la devaluación fue del 5%, pero a nosotros nos afectó más porque venimos de tener un déficit fiscal de 5% del PBI, y porque tenemos factores idiosincráticos (sic) que hacen que afecté aún más” que en otras naciones emergentes.

También en la Casa Rosada miran con reproches a la oposición y en particular al querer frenar el aumento tarifario que de prosperar significaría incrementar el déficit fiscal.

En la Rosada y en Hacienda admiten que “la volatilidad externa puede afectar el crecimiento” estimada en el 3% del PBI.

Ante la pregunta de ámbito.com respecto a si cree en esta crisis cambiaria hubo algún factor interno que contribuyó como por ejemplo la política monetaria del Banco Central, Sandleris se refirió a la herencia recibida de “desequilibrios macroeconómicos muy significativos” y respecto al rol de la entidad que comanda Federico Sturzeneger, señaló: “El Banco Central ha acertado mucho más de lo que se ha equivocado”.

Lo cierto es que el propio Macri garantizó la continuidad del plan económico y de todo su equipo y no dudo en ponerse al frente para anunciar una medida que, sin duda, tiene costos políticos.

Basta ver una encuesta llevada a cabo por durante mayo de 2018 por D’Alessio IROL/ Berensztein D’Alessio se preguntó si el Gobierno pidiera ayuda al FMI, ¿Ud. cree que sería una medida…? adecuada; adecuada pero resistida e inadecuada, las respuestas fueron contundentes: el 75% lo consideró inadecuado.

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